23 de febrero 2022 - 00:00

Para Fidelity, ya los mercados globales cambiaron de tendencia

Según el análisis de los especialistas de uno de los mayores inversores del mundo, el mercado ya empezó a acoplarse a la nueva corriente donde los bancos centrales están atados de manos.

Mercados inversiones.jpg
LatinoAmerica Retails

Desde hace tiempo se viene especulando con el cambio de viento en los mercados mundiales tras el advenimiento de la pandemia global. Sin embargo, para uno de los principales jugadores del mercado internacional, Fidelity Investment, el cambio ya comenzó, y para peor, según sus expertos, los bancos centrales tienen las manos atadas.

En realidad, para los especialistas de Fidelity el cambio de régimen comenzó a fines del 2021, y fue confirmado por el aumento de la volatilidad registrado en enero. Para ellos el tema central, que está provocando este gran cambio en los mercados, es el aumento de la inflación, que escaló a máximos de varias décadas.

A la hora de argumentar explican que son las permanentes alteraciones de las cadenas de suministro, las presiones alcistas sobre los salarios, el aumento de los costos de la vivienda y los altos precios de la energía los que están confabulándose para mantener la inflación en niveles elevados. Y si bien el ritmo de crecimiento de los precios probablemente esté tocando un techo y se moderará, esperan que se mantenga por encima del objetivo a lo largo de 2022.

Por ello, advierten, que los bancos centrales tienen las manos atadas, por más que las bolsas se alboroten y la credibilidad de los objetivos de inflación se está poniendo a prueba. En este escenario, tanto Jerome Powell (jefe de la Fed) como Christine Lagarde (titular del BCE) tienen la complicada tarea de no cometer errores en sus políticas monetarias, ya que subir las tasas muy rápido puede afectar al crecimiento, pero actuar con lentitud puede provocar una espiral inflacionaria. Una verdadera “Catch-2022” al estilo de los acertijos que enfrenta la tripulación aérea en la novela de Joseph Heller. Lo que está claro es que la historia demuestra que la inflación puede resultar tremendamente difícil de controlar cuando se ha arraigado.

¿Por qué afirman que ya comenzó el cambio de régimen? Explican que el mercado se está alejando de los ganadores de baja calidad y pone más énfasis en las empresas que están protegidas o pueden beneficiarse de la mayor inflación y la suba de las tasas de interés. Ocurre, según la visión de los especialistas de Fidelity, que limitarse a exponerse al mercado tiene pocas probabilidades de generar las ganancias de más del 20% que se vieron en las bolsas de los países desarrollados en 2021, por ello señalan, que los inversores con un enfoque basado en el análisis tienen ventaja, ya que los beneficios probablemente sean el principal impulsor de las rentabilidades en 2022.

Pero hay otras dos variables, además de la inflación de costos, a tener en cuenta, de acuerdo con la visión de Fidelity: el Covid 19 y China. En cuanto al coronavirus, consideran que la variante Ómicron puede terminar siendo positiva para los activos de riesgo, dado que es menos grave pero más contagiosa que las variantes anteriores. Esto acelera la transición de la fase de pandemia a una situación endémica, con un menor costo en vidas humanas, y estimula el retorno del crecimiento económico.

Pero como contrapeso, advierten que China podría ser una excepción, porque sus vacunas parecen menos eficaces que otras y la inmunidad natural de su población es baja. A esto se suma que la estrategia de cero covid, con restricciones estrictas, incluidos confinamientos, toques de queda, largos periodos de aislamiento y cuarentenas, también provoca más perturbaciones que las respuestas de mitigación comunitaria que se adoptan en otros lugares.

Pese a todo, consideran que no se está al borde de una crisis, sino que se están gestionando los desequilibrios y excesos del mercado, dado que las valuaciones se movieron en niveles elevados a lo largo de 2021, el liderazgo del mercado era estrecho y la inflación parecía cada vez más persistente. De modo que junto con la evolución del Covid y China, es probable que las rotaciones de carteras y los vaivenes sectoriales continúen en 2022. Claro que las correcciones pueden dar nuevos bríos a los mercados y rara vez son negativas a largo plazo.

Los expertos de Fidelity opinan que el rebote que se vio en 2021 tiene pocas probabilidades de continuar, pero esperan que los beneficios sean el principal impulsor de las rentabilidades en 2022 y ejerzan una influencia cada vez mayor en la evolución del mercado a lo largo del año. De ahí que estiman que los beneficios sigan creciendo en términos reales (entre 6-7% en 2022 y un 8-9% en 2023).

De todos modos advierten que se registrará una amplia dispersión entre sectores y, en este sentido, el poder de fijación de precios será clave para las empresas; los sectores de consumo, industria y servicios públicos probablemente registren las mayores tasas de crecimiento, mientras que el sector de los recursos naturales podría caer con fuerza tras la rápida recuperación de 2021. Como pauta general para este año señalan que las perspectivas para la renta variable están presididas por una cautela moderada, aunque no piensan que las bolsas ofrezcan las ganancias de 2021, creen que pueden alcanzar mejoras de entre el 7% y el 9% de la mano de un razonable crecimiento de las ganancias empresariales.

Dejá tu comentario

Te puede interesar