26 de febrero 2001 - 00:00

Microsoft ante 7 horas críticas

Washington - Desde hoy Microsoft enfrenta siete horas clave para su futuro ante el tribunal de apelaciones de Estados Unidos. La empresa de Bill Gates debe convencer a los jueces de que no dividan en dos la empresa.

Los abogados de Gates deben presentarse ante un panel de siete jueces que deberán decidir si Microsoft abusó o no de su posición dominante de mercado en los sistemas de software de las computadoras personales. Los siete miembros del foro judicial han otorgado siete horas, divididas entre hoy y mañana, para escuchar los argumentos del Departamento de Justicia y los abogados de Microsoft. Cada parte dispone de 3 horas y medias para defenderse.

El caso es inédito ya que, habitualmente, los abogados disponen de 15 minutos para una audiencia de este tipo o, como mucho, de una hora para los asuntos complicados.

Si bien los argumentos expuestos deberían presentar pocas novedades en relación con los argumentos escritos presentados anteriormente, la locuacidad de los abogados y el cuidado en sus explicaciones serán esenciales para inclinar a los jueces en favor del desmantelamiento o no del grupo.

Para muchos, ésta es una buena oportunidad para la empresa de amortiguar los efectos de la condena emitida el 7 de junio pasado por el juez Thomas Penfield Jackson.

El juez federal decidió en junio pasado que Microsoft debe dividirse en dos empresas independientes para evitar que siga actuando como un monopolio en el mercado de los programas informáticos.

Los abogados de Microsoft, sin embargo, apelaron la determinación del juez Jackson ante el foro de apelaciones de la capital estadounidense.

El presidente de Microsoft, Bill Gates, ha defendido que su empresa continúe vinculando el programa operativo Windows, que se emplea en 90 por ciento de las computadoras del mundo con los otros productos de su compañía.

No obstante, el gobierno federal y los abogados de 19 estados convencieron al juez de primera instancia de que la vinculación de Windows con los demás productos de Microsoft la colocan en una posición de monopolio frente a otras compañías informáticas.

Controversia

El inicio del nuevo proceso judicial está marcado por una controversia relacionada con expresiones negativas del juez Jackson en contra de Gates.

En entrevistas concedidas después del juicio, el juez Jackson calificó de inmaduros a los funcionarios de Microsoft y comparó a Gates, una de las personas más ricas del mundo, con Napoleón. Si se aceptan los argumentos de Microsoft, los responsables de la oficina de temas de la competencia de la administración Bush podrían intentar alcanzar un acuerdo con la empresa de Bill Gates.

A favor de Microsoft juega la predisposición de la administración Bush de favorecer la situación de las empresas norteamericanas. De hecho, el nuevo funcionario de la división antimonopolio es mucho más flexible que su ante-cesor.

Microsoft, cuya sede está en Redmond (estado de Washington, noroeste), emplea a cerca de 35.000 personas en 60 países de todos los continentes.

El grupo cerró su último ejercicio fiscal anual, en junio de 2000, con una cifra de negocios cercana a 23.000 millones de dólares, contra cerca de 20.000 millones en el ejercicio 1999.

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