La navaja del peligro bélico -ahora, con fecha fija- supo rebanar a todos los mercados de riesgo. Y lo hizo a modo de semi-«corrida» para algunos recintos principales, los que sufrieron mermas de tres a cuatro por ciento, desusada dentro de la pauta de promedios anuales. Recorrer en este recomienzo semanal los resultados de América o Europa era ver un show del color rojo y de números que preocupan, no solamente por haber perdido esa rueda, sino por lo que puedan desencadenar al expandirse la cotización global en inversores de todo calibre. Y es la acción de «Miedo SA» uno de los motores del mercado -el miedo- que se vio encendido a pleno. Al término de ayer, el rótulo de «lo que vendrá atrás» atrapaba toda la atención. Un duro momento.
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Plegados ahora a lo que se vive en general, los Mervales no gozaron de atmósfera propia. Y pagarán con un desagio de 3,5% en el listado clásico, donde solamente quedó Ledesma como luz verde (mientras está en juego el arancel, o no). Caídas de hasta casi 8%, Cresud, y viendo bajas de 6% o 7% como moneda corriente, imponen de esa muy dura jornada. Y que no encontró la salidera de encogerse en volumen, sino que se trabajó con unos $ 22 millones para las locales, y eso no colaboró a secar la plaza de modo espontáneo. Se vendió, se admitió quebrar límites antes defendidos, se aterrizó en un cierre de 561 y se ve ahora desde muy lejos el objetivo de superar la frontera superior. Todos con los «cascos puestos», uno más en la avalancha bajista. Pero, saber esto no conforma para nada. Sufrir y aguantar...
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