7 de enero 2003 - 00:00

Nace gigante de transgénicos

Una alianza a nivel mundial busca consolidar la industria de los productos transgénicos en América, y en ese marco, ratifica la tendencia ya adoptada por la Argentina, que pese a las controversias, apostó desde hace varios años a la producción de materias primas modificadas genéticamente.

En efecto, Bunge Limited -el principal operador y procesador de soja de América- y DuPont -la segunda más importante industria química de Estados Unidos- informaron ayer la creación de una nueva empresa con una fuerte apuesta a los alimentos a base de soja y a la comercialización de semillas genéticamente modificadas. La nueva compañía, que se llamará Solae LLC, tendría un ingreso anual estimado en 800 millones de dólares y una participación de Bunge de 28 por ciento sobre la empresa, por la que recibirá 260 millones de dólares en efectivo financiados por deuda de la nueva firma (lo que se conoce como «apalancamiento»).

DuPont ya había comenzado a comercializar alimentos de proteína de soja bajo la marca Solae un año atrás, y vendía lecitina y leche de soja que en las góndolas estadounidenses se comercian con la marca «8th Continent». Algunos analistas de mercado sostienen que este acuerdo permitirá a DuPont seguir incursionando en el mercado aunque sin alto riesgo, ya que se apoyaría en el know how de una empresa eficiente en el negocio sojero como Bunge.

• Ampliación

Para esta empresa -nacida en la Argentina- la apuesta implica la ampliación de su negocio y la consolidación como líder en el mercado internacional de soja, además de una ampliación de capital e inversiones.

Entre los objetivos de la nueva empresa también figura «vender ingredientes alimenticios a base de soja -snacks-comercializar los productos de las cosechas en América del Sur y desarrollar semillas genéticamente modificadas para los agricultores», según el comunicado distribuido ayer en el mundo. Para este último objetivo DuPont aprovechará la compra realizada el año pasado, cuando invirtieron 2.900 millones de dólares en el negocio de semillas de Pioneer Hi-Bread.

• Sede

Curiosamente, el nuevo «joint-venture» tendrá su sede en Saint Louis, Missouri, asentamiento histórico de la empresa más renombrada en investigaciones de genética agrícola, Monsanto, contra la cual Solae ahora parece salir a competir.

La flamante firma, que contará con 14 fábricas en
Estados Unidos, incursionaría rápidamente en la investigación y comercialización de soja mejoradas genéticamente. Aunque aún no hubo pronunciamiento en la Argentina, donde Bunge comercializa una importante porción del mercado aceitero, es de suponer que la nueva empresa pujará en la comercialización de semillas e híbridos, a través de la nueva marca.

La Argentina, junto con
Estados Unidos y Canadá, son los únicos tres países del mundo que colocan en el mercado más de 80 por ciento de sus alimentos con materias primas que han pasado por algún tipo de modificación genética. En soja, la Argentina lidera en Sudamérica y 97 por ciento de su cosecha es transgénica. En estos datos reside la importancia que la noticia generada ayer en Wilmington representa para un país en el que las principales empresas del sector agroindustrial -que perfilan la tendencia de producción y provisión de insumos- tienen amplia participación en el mercado local. La concentración del mercado tecnológico de semillas determina también una tendencia que supera a la decisión estratégica del país en materia de productos modificados genéticamente.

P.V.P.

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