27 de enero 2005 - 00:00

Nielsen ayer en Wall St.: "La oferta no tiene una puerta de emergencia"

Nielsen ayer en Wall St.: La oferta no tiene una puerta de emergencia
Un dato importante que dejó a operadores de Wall Street el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, tras su paso por Nueva York fue el de la ausencia de una puerta de emergencia en la oferta a bonistas. Esto significa que, en el marco legal diseñado, no hay margen para una oferta, y ni siquiera que se reabra la actual con las mismas condiciones tras el 25 de febrero.

Aun con una adhesión de 70% al canje, en el mercado se descontaba que la Argentina iba a reabrir la propuesta con igual quita para que se pudiera sumar el 30 por ciento que no la acepte en algún momento antes de fin de año. «Un punto del prospecto que ustedes no están leyendo adecuadamente es que de lo que la Argentina tiene destinado para pagar a 100 por ciento de los bonistas este año, el dinero de los que no acepten se usará para comprar bonos en el mercado», dijo Nielsen. Hasta ahí era lo conocido. Pero agregó: «En el prospecto oficial estamos comprometidos a utilizar el dinero presupuestado que sobra de la oferta (por el porcentaje de los que no adhieran al canje) con ese fin únicamente».

• Creíble

Es positivo el punto planteado en el marco de la estrategia de «tómelo o déjelo». Se hace más creíble la amenaza oficial. De hecho, nadie espera que antes del 25 de febrero haya una mejora en la oferta. Pero ¿qué pasa si la adhesión al canje es menor que la esperada por el gobierno y los mercados, por ejemplo, de 60%-65%? La ausencia de una puerta de emergencia es, en realidad, para las dos partes de la negociación, acreedores y la Argentina. Y es lo que resaltaban como preocupante ayer importantes banqueros de inversión a la luz de lo que puede pasar de ahora en más. A esto se aplican, además, los dichos del propio equipo económico reconociendo imposibilidad de hacer mejoras en tasas o plazos de los nuevos bonos, lo que ya de por sí clausuraba varias salidas en caso de poco éxito. La única rendija abierta es la de la cláusula del acreedor más favorecido, que señala que una segunda mejor propuesta debe beneficiar en teoría a los que acepten ahora. No estaría bien especificado para los abogados de bancos de Wall Street.

Del transcurso del canje, Nielsen confirmó que el equipo económico fue obligado a informar semanalmente a la Consob (el organismo italiano que supervisa los mercados) el grado de aceptación que va teniendo la oferta argentina. Pero Roberto Lavagna aplicó una picardía: se comprometió a enviar esa información a Roma cada sábado. Lo hizo a sabiendas de que la operación cierra un viernes, el 25 de febrero, y por ende, en la última semana, la decisiva, que es cuando debería presentarse la mayoría de los fondos de inversión norteamericanos, no va a haber datos puntuales. Sólo se contará con lo último informado el sábado 19. Igual no es poco, por cierto, el requerimiento de la Consob para transparentar la información del proceso hasta entonces.

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