10 de octubre 2003 - 00:00

No sólo hay miedo a tomar deuda. También a consumir

La confianza de los consumidores cayó 1% en octubre. Es el tercer mes que este indicador baja. Había subido fuerte cuando asumió Néstor Kirchner y desde entonces comenzó a reducirse cada mes. No ayudó el acuerdo con el FMI y menos la propuesta de reestructuración de deuda. Los consumidores buscan señales más concretas para tomar sus decisiones de compra de viviendas, autos o electrodomésticos. La poca confianza de los consumidores preocupa porque afecta la demanda interna, que es el motor de la actividad.

No sólo hay miedo a tomar deuda. También a consumir
La confianza de los consumidores, según la medición de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), cayó 1% en octubre y es el tercer mes consecutivo que este indicador cae. Esto implica que ni el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) ni el anuncio de reestructuración de la deuda logró mejorar las expectativas del público, lo que demuestra que más que seguir anuncios que tienen que ver con variables macroeconómicas, está respondiendo más a lo que sucede con sus ingresos.

El director del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT, Martín González Rozada, explicó que «el comportamiento del índice a nivel nacional está explicado fundamentalmente por la variación negativa del subíndice correspondiente a Capital Federal».

«Esta disminución en el ICC correspondiente a los consumidores de Capital Federal está impulsada principalmente por un empeoramiento de las expectativas de los encuestados respecto de la situación macroeconómica», indicó.

Agregó que «estas expectativas de los consumidores de Capital Federal coinciden con el comportamiento de los consumidores del Gran Buenos Aires».

González Rozada dijo que «el empeoramiento en las expectativas respecto de la situación macroeconómica y de la predisposición a la compra de durables e inmuebles provoca una desaceleración en el ritmo de crecimiento de la confianza de los consumidores», aunque aclaró que «las expectativas respecto de la situación personal presentan una leve mejora».

• Macroeconomía

La pregunta que registró la mayor caída, 6,60%, fue la referida a las expectativas respecto de la situación macroeconómica, tanto a corto como a mediano plazo. En cuanto a la cuestión referida a la disposición para la compra de durables e inmuebles, presentó una variación negativa de 4,4% respecto del mes anterior.

Esto fue motorizado principalmente por la caída en el número de encuestados que consideran éste un momento propicio para adquirir automóviles o casas.

En cuanto a la pregunta referida a la situación económica personal, fue la única que tuvo un incremento de 0,33%, pero las expectativas a un año cayeron 2,28%. En comparación con el mismo mes del año anterior, todas las preguntas presentan «variaciones positivas de considerable magnitud», explicaron en la Di Tella, reflejando la presencia de optimismo en términos relativos a 2002.

Sólo 49,5% de los encuestados considera que su situación mejorará el año próximo. La pregunta que refleja las expectativas respecto de la situación macroeconómica presenta una variación positiva de 0,87%, impulsada principalmente por las expectativas de corto plazo.

En el interior se registran respuestas más favorables, en comparación con las registradas en Capital y en Gran Buenos Aires. Por ejemplo, el índice sobre la situación personal mejoró 2,10, cuando en Capital la mejora apenas llegó a 0,33%; y en el GBA, a 1,16%.

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