Primero los números, o mejor dicho, lo que podrían haber sido los números si ayer no se hubiese celebrado el Día de Acción de Gracias. En principio, y sin que signifique demasiado, posiblemente la jornada del jueves podría haber quedado como la primera baja de la semana. Para llegar a esta idea nos basamos en la merma que tuvieron los certificados de papeles norteamericanos que cotizan en Europa y Asia. Otro punto en este sentido fue la baja performance de las principales Bolsas del Viejo Mundo. Claro que acá hay que tener en cuenta que apenas unas horas atrás muchas de estas Bolsas habían marcado los máximos de los últimos tres años y medio, lo que más que de "baja" da lugar para hablar de "ajuste". En un sentido contrario, que fueran las empresas petroleras, las del sector financiero y los laboratorios los que lideraron las mermas (que comprenden cerca de 40% de la capitalización del S&P 500), da lugar para suponer que de extrapolarse las cosas, el descenso podría haber sido mayor en los EE.UU. Con apenas media rueda de operaciones para hoy, recién el martes podemos considerar que las cosas volverán a la normalidad. Dicho esto, pasamos al que en estos días tal vez sea el tema más importante entre los operadores: el reemplazo de Alan Greenspan (un halcón) por Ben Bernanke (una paloma). Si bien todavía no generó ninguna alteración radical en el comportamiento de los inversores, se comenta cada vez más un cambio en las políticas monetarias de uno y otro lado del Atlántico, que podría hacer refluir el dinero hacia Europa. Tema para pensar y sacar conclusiones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario