Uno de los temas más críticos en el marco del gerenciamiento del FONAVI sigue siendo el recupero. Se supone que la familia que recibe una vivienda de $ 30.000 está en condiciones de pagar una cuota. Sin embargo, hoy el FONAVI recauda menos de 50%, por lo que se ha ido descapitalizando y terminó subsidiando a una franja de población que no es la más necesitada. En este contexto, los fondos del FONAVI deberían optimizarse, tratando de destinar una parte para los sectores de menores posibilidades. A fin de poner en marcha una política de vivienda, el gobierno nacional inició dos acciones: 1- La firma de convenios con provincias para construir viviendas de menos de $ 9.000. 2- La operatoria de financiamiento con el Banco Nación y algunos bancos privados.
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Los acuerdos para construir viviendas por menos de $ 9.000, que incluye una decena de provincias, se hacen sobre la base del esfuerzo de las provincias de poner fondos FONAVI para construirlas, y del ministerio que les aporta terrenos del Estado. También hay un apoyo de la Nación en infraestructura a través del Fondo Fiduciario Federal, que es el que surge de la venta de acciones del Banco Hipotecario.
Las bases que fijó el gobierno como parámetro son: un costo menor a $ 9.000 por unidad, una superficie mínima de 30 m2, y que el proyecto sea evolutivo. Es posible que con una vivienda de 30 m2 (unos dos ambientes), se registre a corto y mediano plazo el fenómeno de hacinamiento de personas. Por eso, en una primera etapa la opción es hacer viviendas que permitan a la gente, por su propia iniciativa, ampliarlas sobre la base de un proyecto evolutivo en el cual esté previsto el crecimiento.
Hay provincias, como por ejemplo Chaco, que con $ 9.000 están haciendo 42 m2 con cocina-comedor y dos dormitorios, con buena calidad de construcción y con posibilidades de crecimiento a través de licitaciones hechas por el Instituto de la Vivienda. Otro programa invierte $ 6.000 en materiales y mano de obra especializada para las instalaciones, mientras que el resto de la mano de obra la aporta la gente con esfuerzo propio y ayuda mutua.