El precio del petróleo superó ayer nuevamente el tope de los 35 dólares en el mercado de Nueva York y cerró a 35,44 dólares el barril, alcanzando el nivel más alto en dos años y medio, tras conocerse el rechazo de Bagdad al plan alternativo presentado por Francia y Alemania, que contempla el envío de fuerzas internacionales de la ONU al territorio iraquí. La cotización volvió a encender la luz roja en el mercado local, al igual que el viernes pasado, cuando el precio del West Texas Intermediate, variedad de petróleo de referencia en EE.UU. y la Argentina, cerró a 35,12 dólares. Si el valor se mantiene por encima de los 35 dólares por diez sesiones consecutivas, contando desde ayer, el lunes 24 debería reverse el acuerdo entre productoras y refinadoras por el cual se logró una tregua de precios de naftas y gasoil para el público hasta el 31 de marzo.
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Precisamente ayer salió en el Boletín Oficial la Resolución 85 de la Secretaría de Energía que homologa el acuerdo por el cual las productoras les venden a las refinadoras petróleo a un valor de 28,5 dólares, constituyéndose con la diferencia un crédito que se saldará cuando el valor internacional se encuentre por debajo de ese punto de referencia, más intereses.
La resolución, además, establece que para el cálculo de las regalías que perciben las provincias productoras se considerará también un valor de 28,5 dólares, siempre que el petróleo se destine a ser refinado para el consumo local.
El acuerdo entre las partes privadas, y ahora homologado por el gobierno, está sujeto a condiciones que ya se conocían, como que el precio internacional no supere 35 dólares por diez jornadas consecutivas, y que el dólar Banco Nación no pase de 3,65 pesos. Asimismo, está sujeto a que no se aumenten los impuestos o retenciones aplicables a productoras y refinadoras.
De esta forma, si el gobierno amenazara con una suba en las retenciones, en caso de que el precio internacional se estabilice arriba de 35 dólares en las próximas jornadas, el resultado podría ser que la posibilidad de revisar el acuerdo fracase. No obstante, por lo menos por ahora, ni el gobierno ni las empresas pasan de moderadas presiones mutuas, mientras todos esperan que el mercado internacional ya haya descontado en gran parte el efecto de la invasión de EE.UU. a Irak, y que cuando ésta se concrete, la segura trepada de la cotización dure pocos días, al igual que en la anterior incursión militar norteamericana en territorio iraquí.
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