11 de enero 2008 - 00:00

Nuevo temor a recesión en Estados Unidos hace temblar a Wall Street

La Bolsa de Nueva York retrocedió ayer, cuando los inversionistas temieron un agravamiento de las dificultades de las instituciones financieras, la mayor parte de las cuales deben anunciar nuevas depreciaciones, y tras señales de una desaceleración del consumo estadounidense.

El Dow Jones Industrial Average (DJIA) resignó 246,79 puntos (1,92%) a 12.606,30, y el índice tecnológico Nasdaq, 48,58 puntos (1,95%) a 2.439,94. El índice ampliado S&P 500 perdió 19,31 puntos (-1,36%) a 1.401,02, volviendo así a su nivel de comienzos de 2007.

El mercado está digiriendo la advertencia formulada antenoche por American Express en el sentido de que "se ven señales de una economía más débil en Estados Unidos" con mayor número de casos de insolvencia en tarjetas de crédito, lo que obligó a la firma a hacer previsiones por 440 millones de dólares.

La noticia ensombreció un acuerdo anunciado ayer por el Bank of America para adquirir la tambaleante financiera hipotecaria Countrywide Financial con un cambio de acciones por valor de 4.000 millones de dólares que podría ser la salvación del mayor prestamista hipotecario de Estados Unidos.

Por otra parte, el gasto minorista de los estadounidenses tuvo pocos cambios en diciembre, ya que la ansiedad de los consumidores por la caída inmobiliaria y los altos precios del petróleo redujeron las compras durante la crucial temporada de ventas navideñas, mostró un reporte publicado ayer.

Las ventas minoristas en Estados Unidos, excluyendo automóviles, no registraron variaciones el mes pasado, y por primera vez en más de un año no registraron ganancias, según datos dados a conocer por SpendingPulse.

Las estancadas ventas de diciembre siguieron a un robusto aumento de 0,8 por ciento el mes anterior, pese a que muchos vendedores ofrecieron amplios descuentos y otros incentivos para motivar a los compradores.

El mercado está con recelo de que lo peor no haya pasado aún para el sector bancario y financiero, después de que Citigroup y Merrill Lynch anunciaron grandes depreciaciones de activos debidas a sus pérdidas con papeles respaldados con hipotecas.

"Como se pudo ver en el anuncio de la víspera de American Express, los consumidores tienen problemas para pagar sus tarjetas de crédito en fecha", dijo.

"La adquisición de Countrywide resuelve el problema principal del complicado mercado de crédito, pero otros permanecen en pie. Nuestra percepción es de que otras fusiones podrán venir al rescate de los prestamistas hipotecarios antes de que la crisis termine".

Según Briefing.com, "es seguro que habrá nuevas depreciaciones de activos mucho más importantes que lo previsto".

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