4 de julio 2007 - 00:00

Otra de Moyano: ahora va por supermercados Vital

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Confirmando que «va por todo», el camionero Pablo Moyano la emprendió esta vez contra Vital, una cadena de supermercados mayoristas. La intención, igual que sucediera antes con -por caso- Coto, es «robarle» afiliados al sindicato de Empleados de Comercio y pasarlos al propio, el de Camioneros.

En esta oportunidad, el argumento parece más débil que en otras ocasiones: sucede que -a diferencia de Coto, Carrefour y otras empresas en las que organizó operativos similares, casi siempre con éxito- Vital no tiene camioneros porque nunca tuvo camiones, y no tiene empleados de «logística» -que el Moyano chico reclama también para sí- porque carece de centros de distribución. ¿Qué reclama entonces el titular de Camioneros? Los empleados que descargan la mercadería que traen los camiones ajenos. Algunos de ellos, es cierto, manejan máquinas Clark que mueven pallets y bultos; como esas máquinas tienen ruedas, los Moyano consideran camioneros a sus operadores.

Por eso, aduciendo teóricos diez despidos, convocaban para un paro general por 24 horas del transporte de cargas para hoy; además, se manifestaron frente a las oficinas que tiene Vital en la calle Chorroarín en el deslinde de los barrios de La Paternal y Chacarita.

Para evitar la huelga, ayer el Ministerio de Trabajo convocó a una reunión de la que participaron Moyano; el secretario de asuntos gremiales de Comercio, Jorge Bence; una nutrida delegación del sindicato que comanda Armando Cavalieri.

Allí la gente de Comercio dejó sentado que no aceptaban los términos de la reunión que planteaba Trabajo porque «el sindicato que representa a los trabajadores de Vital somos nosotros; Camioneros no puede plantear un paro de afiliados de un sindicato que no es el de ellos», dijo Bence a este diario. Según el gremialista, «Moyano quiere reafiliar a los 1.500 empleados de Vital, lo que demuestra que va por todo el sector supermercadista. No se lo vamos a permitir». Por eso, agrega, «no hay nada que negociar, aunque Trabajo procure un acuerdo entre nosotros y ellos». Cabe recordar que entre Carrefour, Coto, Disco y Día%, los Moyano (el hijo Pablo y el padre Hugo) le capturaron casi 5.000 fichas de afiliación a Cavalieri. Se entiende que Comercio trate de hacer todo lo posible para evitar que continúe esta sangría que los priva de afiliados y -sobre todo- de sus aportes. Que es justamente detrás de lo que van los Moyano.

En todos esos casos Trabajo laudó a favor de Camioneros y las empresas -para evitar males mayores, más bloqueos a sus centros de distribución y hasta invasión de predios propios- terminaron aviniéndose a permitir el cambio de gremio.

Es que en muchos casos eran los propios trabajadores los que pedían el cambio de afiliación: es que los convenios que consiguen los Moyano son superiores a los de Comercio, y por lo tanto sus nuevos afiliados terminarán cobrando más que si siguen con Cavalieri.

Bence se encrespa: «No es así porque en las cadenas de supermercados los salarios se ubican por encima de las escalas convencionales, y la diferencia -cuando existe- es mínima. Quienes trabajan en comercios pymes cobran menos que ellos y se ajustan a la convención colectiva pero sólo en teoría: hay mucho de salario en negro».

S.D.

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