29 de enero 2004 - 00:00

Otro conflicto: Brasil encarece 9,25% todas sus importaciones

Espera la firma de Luiz Inácio Lula Da Silva un decreto que encarecerá, a partir de mayo, en 9,25% todos los productos importados por Brasil, por la aplicación de dos impuestos que financian la seguridad social y que hasta ahora soportaban únicamente los productos locales. El anuncio, que llega poco después de la polémica con nuestro país por las trabas para la importación de textiles brasileños, perjudica directamente a los exportadores argentinos. Hasta ahora, estaba reglamentada la aplicación de esos gravámenes únicamente para los insumos importados. Inclusive se confiaba en que quedarían excluidos los productos provenientes de países del Mercosur. Pero el decreto que firmará Lula extiende la carga a todos los bienes, minando así la competitividad de la industria argentina en su principal (y en algunos casos único) mercado. Al conocerse la medida, sobraron las quejas. No obstante, la suerte estará echada desde mayo: se aplicará a las importaciones.

Brasilia (ANSA) - A pocos días de haber impulsado la Argentina medidas para restringir la importación de textiles brasileños, se conoció la primera respuesta del gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva al avance proteccionista local. Desde mayo, todos los productos importados por Brasil, incluyendo los prove-nientes de países del Mercosur, se encarecerán en 9,25% ya que tendrán que pagar dos cargas previsionales de las que siempre estuvieron exentos, informó el gobierno. Si bien la medida era ya conocida, la novedad es que el impuesto se aplicará a todas las importaciones y no sólo a los insumos. El problema grave para la Argentina es que no sólo los envíos de commodities serán encarecidos, sino también las exportaciones argentinas de bienes industriales e intermedios, que tienen en Brasil uno de los pocos destinos internacionales donde serían realmente competitivos.

Este encarecimiento podría ser para algunas empresas, sobre todo medianas, un golpe duro para su rentabilidad.

La medida impulsada por Brasil encarecerá las importaciones, protegerá la producción nacional y permitirá al gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva una recaudación extra de 1.500 millones de dólares durante 2004, como prevé el Presupuesto.

• Situación confusa

Según anunció Bernardo Appy, secretario ejecutivo del Ministerio de Hacienda, esa repartición ya preparó el decreto aumentando la carga tributaria de las importaciones, que será firmado la próxima semana por el presidente Lula. Este decreto pondrá fin a una situación confusa creada por decisiones anteriores del gobierno brasileño en relación con el pago por parte de las importaciones de las dos contribuciones sociales.

En octubre, Lula había impuesto por decreto esos gravámenes para los insumos importados (no así para los bienes de consumo final), ya que aún no contaba con la reforma constitucional que lo habilitara a aplicarlos de manera generalizada. Sin embargo, en diciembre el Congreso removió esas limitaciones constitucionales, abriendo paso a la decisión conocida ayer.

• Limitación

Si, como se espera, Lula firma el decreto reglamentario la semana próxima, en 90 días (en mayo) comenzará a regir limitando las importaciones.

Appy sostuvo que
el decreto de Lula no prevé ningún tipo de excepciones, ni siquiera para los socios de Brasil en el Mercado Común del Cono Sur (Mercosur), es decir la Argentina, Paraguay y Uruguay. «Todas las importaciones tendrán que pagar las contribuciones sociales», sostuvo.

A partir de mayo, las importaciones tendrán que pagar la Contribución para el Financiamiento de la Seguridad Social (Cofins) y el Programa de Integración Social y Programa de Formación del Patrimonio del Sector Público (PIS/Pasep).

En una reciente reforma impositiva, aprobada por el Congreso en diciembre, la alícuota de la Cofins fue aumentada de 3 a 7,6% y la del PIS de 0,6 a 1,65%.
Las dos contribuciones, con sus nuevas alícuotas, se aplicarán al valor del bien importado después de que se le incorpore el Impuesto de Importación y el Impuesto a la Circulación de Mercaderías y Servicios, por lo que su efecto será mayor.

Appy explicó que a partir de mayo «habrá una situación de igualdad tributaria entre los productos nacionales y los importados. Ahora, el producto nacional paga esas contribuciones y el importado no». «Al eliminar esa ventaja de las importaciones, vamos a garantizar la competitividad de nuestros productos», señaló Appy.

• Rechazo

Sin embargo, las cámaras de comercio de otros países rechazan esa interpretación. Roberto Pasqualín, director de la Cámara Norteamericana de Comercio de San Pablo, sostuvo que el gobierno busca que las impor-Luiz Inácio Lula Da Silva, en silencio y sin contestar públicamente acerca de las medidas argentinas para restringir las importaciones de textiles desde Brasil, encareció todas las exportaciones locales con un nuevo impuesto.

Por su lado, Appy relativizó el impacto de esa medida en la recaudación fiscal y, aunque no quiso precisar cifras, aseguró que será «bien menor» que la cantidad prevista en el presupuesto, 1.500 millones de dólares.

Sin embargo, el titular de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB),
José Au-gusto de Castro, criticó la decisión del gobierno de cobrar esas contribuciones sociales a las importaciones. «Reconozco que la medida trae una mayor igualdad para el productor nacional. Pero, me parece lamentable hacer eso a través del aumento de la carga tributaria», sostuvo.

Castro también dijo que «puede provocar aumentos en los precios internos y en los costos internos. Además, muchas de nuestras exportaciones usan insumos importados en su producción».

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