Un escenario internacional favorable y el convencimiento acerca de que no habrá desde la Argentina una mejora de la oferta estarían jugando a favor del gobierno para que se acepte la propuesta de quita de 75%. Prácticamente ninguno de los economistas consultados por este diario habla de un umbral menor a 70% de apoyo. Se considera que el resultado que se obtenga en la primera semana del proceso de canje, que comienza en la segunda quincena de enero, será clave. Si en ese momento la aceptación es alta, el proceso sería exitoso. Para muchos, a esta altura sería incluso riesgoso quedarse fuera del canje. LUCIANO LASPINA (Macrovisión)
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Nuestro pronóstico habla de una aceptación de 73%. Para llegar a ese resultado tuvimos en cuenta que podría haber una aceptación de 100% entre los acreedores institucionales locales, 60% de institucionales extranjeros, 100% de tenedores de LETES y Préstamos garantizados (que no pensarían en futuros juicios porque ya aceptaron cambiar las reglas del juego) y 50% proveniente del retail del mercado. Creo que están dadas las condiciones para que haya una buena aceptación del canje dado el escenario internacional que juega a favor de la Argentina, de un desgaste de los acreedores por el paso del tiempo y del convencimiento sobre que el gobierno no mejorará la oferta en el futuro. JAVIER ALVAREDO (MVA)
La aceptación de la deuda estará entre 70% y 75%. Consideramos que la operación en la Argentina (entre acreedores institucionales, empresas y público minorista) es alta, la tenencia de tenedores institucionales extranjeros igual o más (cerca de 80%) y todo esto confluye para que los minoristas extranjeros decidan participar. El contexto internacional es muy importante porque le agrega mucho valor a la oferta. Por eso, ahora es riesgoso quedarse fuera del canje, sobre todo teniendo en cuenta que el gobierno fue contundente en que no habrá mejoras extras. Y pasado cierto umbral, la Argentina no reabrirá la operación por lo menos en 3 o 4 meses. El contexto es favorable. Hay muestras de esto como que para evitar juicios futuros, muchos bancos italianos están recomprando bonos a ahorristas de ese país con la obvia intención de entrar al canje. ORLANDO FERRERES (OJF)
Creo que la aceptación al canje de deuda estará más cerca de 70% que de 75% como indicó el sondeo de los bancos asesores del gobierno. Una de las causas más importantes es que los acreedores están cansados porque ya pasaron muchasidas y vueltas en la reestructuración de la deuda y es un tema que ya no genera atracción. Además, la propuesta de la Argentina está basada en el máximo esfuerzo del país por lo cual hay que tener en cuenta que no se va a mejorar. Esto quiere decir que nadie tiene que desperdiciar la oportunidad y quedarse fuera. LUIS SECCO (Economista)
Hay un clima favorable, mayor dentro de la Argentina que en el exterior, en cuanto al canje de deuda.Yo no tengo un número para arriesgar sobre la posible aceptación pero creo que para llegar a un nivel de 75% deberá de haber una mejora en la propuesta que puede llegar por la situación favorable internacional (ya la propuesta ganó valor sin que la Argentina hiciera nada en ese sentido) o por una mejora adicional de parte del gobierno. Esto lo dicen los bancos de inversión y una buena parte del mercado lo espera, sobre todo cuando se haga el conteo y se vea que se está por debajo de las expectativas de aceptación. Hay que tener en cuenta que aun con 80% de aceptación quedarán unos u$s 20.000 millones sujetos a reclamos judiciales. Por eso, el nivel de aceptación que alcance la oferta no será el óptimo sino como mucho, uno razonable. E. LEVY YEYATI (Universidad Di Tella) Hay altas posibilidades de que se llegue al 70% pero hay que tener en cuenta que para hacer una estimación existe la complicación de que no hay un conocimiento profundo acerca de los pequeños tenedores de deuda. Creo que el nivel total de aceptación dependerá mucho de cómo sea la aceptación en la primera semana de lanzamiento del canje. Si al inicio hay una masa de participación importante muchos tenedores pequeños lo tomarán como una buena señal y se sumarán. Pero si no se les da la idea de que es una buena oportunidad, seguramente los acreedores minoristas intentarán esperar para conseguir una mejora superior. Por eso, si el canje empieza bien, continuará mejor. De lo contrario el escenario no será tan positivo.
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