21 de marzo 2001 - 00:00

Para el FMI sería "difícil" adelantar u$s 1.200 millones

«Ningún individuo en los últimos 2.000 años fue la solución milagrosa» y en el caso argentino «la clave es que haya alineación política». El argentino Claudio Loser fue ayer el encargado oficial del Fondo Monetario Internacional (FMI) de dar públicamente su visión sobre la situación del país. El director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo financiero internacional le recomendó a Domingo Cavallo que no adopte negociaciones a nivel internacional sin la intervención y colaboración del FMI ya que la comunidad financiera mundial no lo avalaría. Loser recordó con esta recomendación la intención que en setiembre del '94 tuvo el entonces ministro de Economía del gobierno de Carlos Menem de dejar de contar con la ayuda financiera del Fondo y negociar independientemente del organismo. La recomendación del economista del FMI es una especie de bienvenida al flamante ministro, que hace unos días había amagado comenzar a operar por fuera del FMI. Loser, llamativamente directo y claro para lo que siempre son las declaraciones de los economistas del FMI, dijo también, durante una conferencia de prensa particular en el marco de la Reunión Anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que se desarrolla en esta ciudad, que «en la Argentina hubo una indefinición política que generó problemas, que es una cuestión que va más allá de las políticas económicas», lo que según Loser habría generado desconfianza entre los consumidores argentinos. Esta frase es una forma muy diplomática de reclamarle al presidente Fernando de la Rúa que ejerza el poder.

Describió como «lamentables eventos de personalidades» la pelea entre Domingo Cavallo y Ricardo López Murphy, descartó las posibilidades de financiar una baja de impuestos y defendió la necesidad de ajustar 2.000 millones de dólares este año. Las principales declaraciones a la prensa de ayer de Claudio Loser, hechas a sólo minutos de haber escuchado el mensaje de Domingo Cavallo de ayer por la mañana, fueron las siguientes:

-Evidentemente el Presidente dio un apoyo al ministro López Murphy ayer (por el lunes) en esta reunión. Pero más importante es que haya apoyado una línea de política económica confirmada por el ministro Cavallo. El ex ministro López Murphy es una persona de gran integridad y capacidad técnica que intentó impulsar un plan muy duro. Evidentemente tuvo que ceder en medio de desarrollos políticos que iban más allá de lo económico. Al formarse esta nueva coalición, renunció. Lo fundamental es el respeto a las instituciones y a la convertibilidad. El hecho de que hayan ocurrido lamentables eventos de personalidades no afecta la filosofía.

-2.000 millones de pesos de ajuste sería una cantidad suficiente según la situación argentina, para volver a las metas de fin de año.

-Vería muy difícil la posibilidad de que se adelante el desembolso de los 1.200 millones de dólares que debería hacerse en mayo desde el Fondo. No es algo que ocurre normalmente.

-Ningún individuo en los últimos 2.000 años ha sido la solución milagrosa para ninguna entidad. No hay ningún individuo que por sí mismo sea la solución. Lógicamente Cavallo va a ayudar, pero no hay recetas u hombres mágicos. La clave es un alineamiento de las fuerzas políticas, no hay soluciones mágicas.

-Respecto de si puede haber un perdón sobre la meta de 6.500 millones de deuda para la Argentina voy a decir ni, ni sí ni no. Depende de las circunstancias. Con lo que nosotros sabemos hoy y con el esfuerzo que anunció Cavallo, evidentemente se pueden alcanzar las metas de fin de año y sería lo razonable. Si no, el país tendría dificultades.

-Es claro que la Argentina no podrá cumplir con las metas fiscales del primer trimestre de este año. Los números no dan para eso. Tendremos que ver eso con flexibilidad. Hubo problemas de contabilidad en la Argentina, de gastos que se hicieron en 2000 y se registraron el 2 de enero de 2001. Esto generó muchos ruidos. Hubo ingresos menores que los esperados, lo que nos desilusionó, y gastos mayores con algunas sorpresas.

-Esperamos ansiosos el análisis del nuevo equipo económico.

-Como siempre, seguiremos apoyando a la Argentina y al gobierno de Fernando de la Rúa como en el primer momento. Si no se soluciona el problema de este país, la región tendrá un fuerte problema de contagio.

-Evidentemente hay relaciones bilaterales entre los países y cualquier gobierno tiene facultad de conversar con otros gobiernos. También es evidente que los Estados Unidos juegan un papel preponderante pero no monopólico en los organismos internacionales. Y es claro que el señor Cavallo tiene una entrada positiva en la comunidad financiera mundial. Pero diría que el gobierno argentino, comenzando por el presidente De la Rúa, y estoy seguro de que también Cavallo, tiene muy en claro que el Fondo Monetario no es una entidad separable de la comunidad financiera internacional. Somos un organismo que es una cooperativa y representamos los intereses de todos los países del mundo; hay un consenso y un rol que respaldan los Estados Unidos, como los europeos y el resto de los Estados. Nosotros no vamos a obligar, ni podemos, a negociar con nosotros. Sin embargo, pienso que sería muy difícil que la comunidad política y financiera internacional respetara una situación de cooperación y ayuda que no incluya al FMI, al Banco Mundial y al BID.

-El FMI no tiene recetas fijas sino trabajos artesanales para cada país. Cada Estado tiene sus problemáticas y sus soluciones. El problema en la Argentina fue de recesión provocada por el problema de Brasil en el '99 y después una situación en donde los mercados estaban algo nerviosos en 2000. Sin embargo, uno de los problemas serios que ocurrieron es que hubo una indefinición política que generó problemas, lo que va más allá de las políticas económicas. Hay muchos países donde este tipo de acciones funcionará y en forma muy buena. Si se analiza la disciplina fiscal de México, Colombia y Venezuela, veremos que son lugares donde esto funcionó. No es una cuestión de receta sino de mantenimiento de finanzas en orden como si fueran finanzas familiares. Lamentablemente, puede haber habido en el pasado señales que descorazonaron a los argentinos que no tuvieron miedo para aumentar su consumo.

-Nuestra labor en el FMI es ayudar a los países. Existen problemas y accidentes, pero nosotros pensamos que el proceso de reformas y globalización fue positivo para los países. El crecimiento de la región en los '90 lo certifica.

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