Siguiendo la línea de razonamiento oficial, habría que adjudicar a «compras del FMI», una recuperación parcial en la Bolsa, después del derrumbe de la rueda anterior. Obviamente, una humorada -por si alguno se lo cree-, pero de tanto humor, como la pretensión de adjudicarle la caída previa. En medio de un ambiente de tantos dimes y diretes, el mercado se ciñó a lo suyo y produjo uno de los clásicos «rebotes técnicos». Que después habrá que comprobar si prospera, o si se inscribirá en el camino reptante y sin ningún tipo de hilván de corto plazo, propio de las zonas pantanosas de las tendencias fracturadas. Enhebrar nuevamente la aguja de la puntada armoniosa, deberá llevar el tiempo necesario para rearmar las líneas de corte entre oferta y demanda, con la debida convicción de ambas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se asistió a una plaza con mayor tranquilidad, permitiendo que el rebote se fuera desarrollando y sin proveer de nuevos sustos, ni recaídas. Desempeño en buen ritmo, con $ 73 millones en acciones y algo menos de $ 6 millones en certificados. Pudiendo asimilar ventas pendientes, evitando el riesgo de decaer desde los «1.000» puntos, el índice Merval concluyó en «1.029» puntos, con 2,3% de avance.
Un recorte de la merma anterior, habiendo alcanzado un máximo en «1.037» puntos. Se verá, si sigue aclarando.
Dejá tu comentario