10 de julio 2015 - 09:42

Parlamento griego debate y se prepara para aprobar el plan de ajuste

La propuesta de reformas enviada por el gobierno griego a la Comisión europea comienza a ser discutida en una reunión conjunta de cuatro comisiones (Finanzas, Asuntos Sociales, Administración Pública, Producción y Comercio) del Parlamento griego.

Según fuentes parlamentarias, la plenaria para votar podría ser convocada para este sábado al mediodía.

El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, pidió a los diputados de su partido Syriza que apoyen el paquete de medidas económicas enviado por su gobierno a los acreedores del país para poder recibir un rescate financiero.

Tras ser recibido con aplausos en una reunión de la bancada de Syriza, el premier izquierdista llamó a los legisladores a dar un "cerrado" respaldo a las propuestas presentadas anoche por su gobierno, que incluyen fuertes concesiones a las exigencias de los acreedores, para asegurar la permanencia de Grecia en el euro.

"Nos enfrentamos a decisiones cruciales", dijo Tsipras a los diputados, según contaron legisladores que asistieron al encuentro preparatorio de la votación, que llegará horas antes de que el plan griego sea sometido a juicio de los ministros de Finanzas del euro, o Eurogrupo.

"Tenemos un mandato para traer un acuerdo mejor que el ultimátum que nos dio el Eurogrupo, pero ciertamente no tenemos un mandato para hacer salir a Grecia de la eurozona", prosiguió el primer ministro, siempre de acuerdo a las fuentes, que pidieron no ser identificadas.

"A donde hemos llegado, hemos llegado todos juntos. O continuamos juntos, o nos marchamos todos juntos", agregó el jefe de gobierno, citado por la agencia de noticias EFE.

Fuentes gubernamentales señalaron que, con la decisión de Tsipras de convocar una votación a todo o nada sobre el paquete, se pretende mandar un mensaje a los acreedores, una demostración de que que Atenas "tiene la voluntad política de continuar con la aplicación de las reformas prometidas".

Con el debate en el pleno Tsipras busca además asegurarse el apoyo de su propio grupo parlamentario, donde en los últimos meses se han registrado las mayores protestas contra las medidas de recorte, y además fuerza a los partidos de la oposición a dar un mandato inequívoco para la negociación.

El gobierno griego, que llegó al poder en enero con la promesa de poner fin a cinco años de ajuste a cambio de ayuda financiera, espera obtener -el sábado del Eurogrupo y el domingo del Consejo Europeo- luz verde a este paquete de medidas que acompañan a la solicitud de un tercer rescate por 53.500 millones de euros.

Esta cantidad de créditos solicitada al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) para un periodo de tres años serviría para cubrir los vencimientos de aquí a junio de 2018.

En este periodo, Grecia debe abonar 46.000 millones de euros de bonos en poder de BCE y préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI), así como 7.500 millones de euros para la devolución de créditos tomados en los últimos meses por las agencias gubernamentales.

Imposibilitada de financiarse en los mercados dado los intereses que debería pagar, la endeudada Grecia ha tenido que solicitar dos rescates financieros a sus socios de la eurozona, al BCE y al FMI desde 2010, que sin embargo no fueron suficientes para ahuyentar los temores a que caiga en bancarrota.

Tras seis meses de ásperas negociaciones, durante los cuales Grecia entró en mora con el FMI al incumplir un pago de deuda y perdió el acceso a miles de millones de euros al expirar su segundo rescate, el 30 de junio, el país solicitó finalmente un tercer rescate esta semana.

El paquete de medidas incluye una serie de aumentos de impuestos -directos e indirectos-, de las cotizaciones sociales, así como reducciones de las pensiones, y se parece mucho a una propuesta de los acreedores rechazada por Tsipras y por los propios griegos en un referéndum celebrado el domingo pasado.

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