San Pablo (EFE) - Alrededor de 66 millones de dólares ha perdido la industria automotriz en Brasil por el paro que 60.000 obreros mantienen desde el lunes en doce fábricas del estado de San Pablo.
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El conflicto laboral cuesta cada día 40,8 millones de reales, unos 22 millones de dólares, y amenaza con extenderse en forma indefinida debido a la falta de acuerdo entre las organizaciones sindicales y las empresas automotrices, afirmó Valter Corotti Trigo, coordinador del grupo de negociaciones de las ensambladoras.
Sin acuerdo
Una audiencia conciliatoria convocada por el Tribunal Regional del Trabajo en San Pablo terminó anoche sin acuerdo debido a que la Central Unica de Trabajadores elevó de 10 a 10,5 por ciento la propuesta de reajuste salarial.
Los empresarios mantienen su oferta inicial de 6,5 por ciento de aumento.
Las pérdidas diarias son calculadas por los expertos sobre la base de 7.000 dólares como precio medio de un automóvil popular en la fábrica, la producción media de 4.500 unidades por día, y la proyección de que 60 o 70 por ciento de los modelos son de paseo.
Afectadas
El cese de actividades coordinado por la Central Unica de Trabajadores ha afectado desde el lunes la actividad en las fábricas de General Motors, Ford, Mercedes-Benz, Volvo, Volkswagen, Toyota, Honda, Land Rover y Scania.
San Pablo, el principal centro industrial de Brasil concentra en sus municipios de Santo André, Sao Bernardo y Sao Caetano do Sul la mayoría de las 24 fábricas internacionales de vehículos establecidas en el estado.
Un total de 46 industrias automovilísticas desarrollan en el país tareas de ensamblaje y fabricación de repuestos, cuyo crecimiento al cabo del año debe llegar a 23 por ciento en relación con el balance de 1999.