6 de noviembre 2008 - 00:00

Pasión por fugar divisas: en 15 meses se fueron del país más de u$s 25.000 M

No resulta extraño conside rar que en medio de la peor crisis financiera mundial del siglo la economía local sufriera un drenaje de capitales. Pero la magnitud e intensidad con que se ha acentuado el proceso de fuga ya pone en alerta al mercado.

Según datos privados, en los últimos cinco trimestres se fugaron más de 25.000 millones de dólares, lo que representa aproximadamente 7,6% del PBI en dólares. Y esto sin contemplar los registros de octubre, que de acuerdo con proyecciones privadas se ubican entre 4.000 y 5.000 millones de dólares.
El deporte nacional de sacar dinero del país ha vuelto a la escena diaria, con la virulencia que hace recordar los años ochenta, por más controles que el gobierno procure implementar.

Esta salida de capitales registradaen el último año y medio sólo contempla lo operado en el Mercado Unico y Libre de Cambios (MULC), por lo que a la hora de evaluar el proceso de huida del peso, seguramente la fuga es mayor.

  • Crisis

  • En la primera crisis, que sobrevino de la debacle de las hipotecas subprime entre fines de julio y fines de octubre de 2007, los datos oficiales dan cuenta de una salida de capitales de casi 5.300 millones de dólares (a razón de 1.780 millones mensuales promedio). En esta oportunidad el BCRA perdió 1.100 millones de las reservas y tuvo que intervenir (vendiendo) en el MULC con 1.500 millones. Luego sobrevino la segunda crisis, la gratuita con el campo, entre fines de marzo y fines de junio de este año. En ésta se fugaron más de 8.300 millones de dólares, de acuerdo con la información oficial (casi 2.800 millones mensuales promedio); las reservas cayeron más de 2.700 millones de dólares y el BCRA debió intervenir (vendiendo) en igual magnitud.

    Ahora, desatada la tercera crisis, que se potenció con la sorpresiva reestatización de las AFJP, la confianza nuevamente fue mellada y a todas luces parece la más complicada de sortear con hidalguía. Al cóctel proveniente del exterior en setiembre, que indujo un proceso de dolarización de las carteras, pérdida de depósitos, suba de tasas de interés y del riesgopaís, y restricción crediticia, el gobierno argentino sumó otro ingrediente a la creciente incertidumbre generalizada. De esta manera, cuando aún faltan conocer los datos de las últimas semanas de octubre, las estimaciones privadas apuntan a una salida de capitales del orden de los 4.500 millones de dólares. «Estos números reflejan una guerra y eso se ve en cómo intervino el BCRA para contener la corrida y el haber echado mano a todo tipo de control informal», ilustró un sobreviviente de las crisis cambiarias y financieras de los 80.

  • Maquillaje

    Las reservas del BCRA debieran ser un espejo de todo esto, pese a la encomiable tarea maquilladora por no mostrar el impacto de la corrida. A fines de octubre las reservas sumaban algo más de 44.900 millones de dólares, pero al netear las « prestadas», aquellas provenientes de los préstamos tomados con el Banco de Basilea por unos 4.000 millones, más otros 1.000 millones pactados con otros bancos con recompra de bonos, a lo que se suma parte de los dólares vendidos a futuro y que se irán al dólar (unos 3.000 millones), más los 1.300 millones de los encajes por los depósitos en dólares y las transferencias de la ANSeS (1.400 millones), quedan poco más de 34.100 millones de dólares de reservas disponibles. Eso, sin contar las tenencias de Lebac y Nobac del mercado.

    De modo que el mensaje que extraen los expertos es claro: el BCRA no venderá más dólares y aguantará las reservas y el tipo de cambio hasta pasada la votación en el Senado por las AFJP.
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