10 de noviembre 2008 - 00:00

Pedirían a bancos gesto patriótico

«Contamos con ustedes para cerrar las cuentasdel año que viene», fue el mensaje que recibieron la semana pasada varios banqueros de parte de funcionarios.

Mientras se debatía el final de las AFJP en Diputados, el gobierno envió emisarios a algunas entidades para sondear la voluntad en compartir el esfuerzo financiero para cerrar las cuentas del próximo año. Con la delicadeza de la diplomacia oficial transmitieron la inquietud de que contaban con un aporte -¿patriótico?- de no menos de u$s 1.000 millones en 2009 para cubrir las necesidades de financiamiento.

No fueron caprichosas las visitas a algunos referentes del sistema financiero local. Ocurre que los bancos, a diferencia de lo que ocurría a principios de la década, ahora ostentan una menor exposición al sector público. A fines de 2000, la exposición total al sector público, medida por la cantidad de títulos públicos y préstamos más el stock de Lebac y Nobac (neteadas las operaciones de pases) sobre los activos netos era de 19,7%. Como contrapartida, los préstamos al sector privado eran de 49,7%. En el ocaso de la convertibilidad, la exposición al sector público pasó pronto de 23,9% a 41,7% a fines de 2002, llegando a un máximo de 50,6% en diciembre de 2003.

A fines del año pasado, este indicador pasó a menos de 27% y para diciembre de 2008 la consultora M&S proyecta que caerá a 25,1%. Este porcentaje se distribuye en 14,1% en títulos y préstamos y 11% de Lebac y Nobac. Por su parte, los préstamos al sector privado representarían más de 40% de los activos netos.

Pese al manotazo a la jubilación privada, aún el programa financiero de 2009 se vislumbra complicado. A los ojos gubernamentales luce tentador insistir con una refinanciación de deuda pública en poder de los bancos locales.

Según datos del mercado a entidades, tienen entre sus activos más de u$s 2.000 millones en préstamos garantizados de los cuales vencen en 2009 (capital e intereses) u$s 650 millones; en BOGAR 2018, unos u$s 3.900 millones con vencimientos de u$s 400 millones en 2009; en BODEN u$s 850 millones y u$s 50 millones en cupones en 2009; y otros activos por u$s 4.400 millones. De modo que el gobierno aspira a que como mínimo los bancos reinviertan los cupones que vencen el próximo año, por los que cobrarán unos u$s 1.100 millones. En los planes oficiales habrían anotado a los bancos con unos u$s 2.000 millones.

A cambio se ofrecen promesas de que la incursión oficial en el negocio financiero se circunscribiría sólo a las AFJP. Quizás por eso se entiende el poco interés de algunas entidades por defender su negocio previsional del cual ya cosecharon interesantes frutos.

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