15 de noviembre 2000 - 00:00

Peleas políticas traban plan de obras en aguas

La negociación con Aguas Argentinas por el plan de obras para el período 1999-2003 está virtualmente trabada, aun cuando como en otros temas pendientes, el gobierno quiere apurar la aprobación del proyecto para destrabar inversiones y mostrar celeridad en la resolución de los problemas. El propio ministro Machinea llegó a dar como prácticamente cerradas las tratativas la semana pasada al hablar ante el auditorio de IDEA.

Pero todo indica que el plan está trabado en el Ente Tripartito de Obras y Servicios Sanitarios (ETOSS), donde sus componentes no llegan a un acuerdo sobre los distintos escenarios ofrecidos por la empresa. Estas alternativas juegan con el monto total de la inversión, la localización y el tipo de obra a realizar y el ajuste tarifario necesario para financiarlo. Adicionalmente, también está en debate cuál será el cargo fijo sobre la tarifa de todos los usuarios para compensar la eliminación del precio por renovación de cañerías que oscila entre 300 y 700 pesos, según el contrato de concesión.

El plan que implica obras que ya se vienen realizando desde 1999 pasó por sucesivas vicisitudes y hasta fue motivo de una audiencia pública en junio pasado. Después del debate, incluso, los reclamos de algunas intendencias del Gran Buenos Aires se acentuaron debido a la subida de las napas en algunos partidos como Lomas de Zamora y Lanús, atribuida sobre todo a fenómenos meteorológicos y de urbanización.

Esto implica que al objetivo de Economía de cerrar la negociación, se suma el de varios intendentes bonaerenses, respaldados, por lo menos en apariencia, por el gobernador Carlos Ruckauf.

Opciones

La empresa dejó en manos del ETOSS las distintas opciones: por una inversión de 1.080 millones relocalizada hacia los partidos con más dificultades, pide una suba de tarifas de 3 a 4% anuales acumulativos en tres años, mientras el proyecto original planteaba un ajuste de 2,9% anual también para el próximo trienio.

Por la eliminación del cargo de reconexión Aguas Argentinas estaría requiriendo un cargo fijo de 1 peso en cuyo caso la suba de tarifas rondaría 4%, o un poco mayor si el aumento se ubica más cerca de 3%.

Pero en el ETOSS no terminan de decidir qué alternativa adoptar y cómo relocalizar las obras. Y la situación se vuelve inmanejable para Machinea y para el secretario Miguel Bein a cargo del tema, porque Economía no tiene representante propio en el organismo regulador.

En el ETOSS, el Estado nacional está representado hoy por
Eduardo Cevallo, que está en el ente desde la privatización y proviene del anterior gobierno, y Angel Bottarini, nombrado por el ex ministro Nicolás Gallo.

Por la provincia de Buenos Aires están
Rubén Citara y Carlos Pedersoli, en apariencia más allegados al duhaldismo que al actual gobernador, mientras por la Ciudad de Buenos Aires los representantes son Eduardo Epstein del Frepaso y Martín Lascano de la UCR.

Además de no poder llegar a un acuerdo sobre la alternativa más adecuada,
ninguno de los integrantes del ETOSS quiere asumir públicamente la decisión por el aumento de tarifas, que es inevitable, debido a la necesidad de obras o, por el contrario, firmar una menor inversión con un ajuste inferior para los usuarios.

Vínculo

Todo indicaría que Epstein es el mejor vínculo que pudo encontrar hasta ahora Economía con el ETOSS, pero el funcionario sería el más reticente a la suba tarifaria y a allegados a él se atribuye la versión de que el aumento en la tarifa de agua podría ser de 27 a 30% en tres años, si se acepta el plan de la empresa.

Esa versión suma al aumento de 3 a 4% más el cargo fijo de 1 peso, el ajuste por inflación de EE.UU. que este año la empresa no aplicó a la espera que se definiera el plan quinquenal e incluso las expectativas sobre precios norteamericanos en el trienio.

Sin embargo,
voceros de la empresa aseguran que Aguas Argentinas estaría dispuesta a dejar pendiente el ajuste por inflación de EE.UU. si le aprueban el plan con el aumento tarifario propuesto. La apuesta, como en otros servicios, es que con el tiempo, los precios de EE.UU. pueden bajar y el resultado final a trasladar a tarifas, inferior al que correspondería aplicarse hoy.

De todas formas, no se ve por el momento quiénes y cómo cerrarán el acuerdo con Aguas Argentinas, pendiente de una interna política que por lo menos debe estar poniendo nervioso a Bein, encargado de destrabar el tema.

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