Peor Aerolíneas: suspende hoy los vuelos al exterior
Aerolíneas Argentinas suspendió a partir de hoy sus vuelos a Nueva York, Miami, Sydney, Auckland, Rio de Janeiro, San Pablo y Los Angeles. El gobierno tiene una fuerte preocupación por el tema porque la decisión demuestra que la SEPI no está dispuesta a aportar fondos a la empresa. Además, porque sería un rechazo a las declaraciones del vocero presidencial, Ricardo Ostuni, cuando dijo que la empresa española "no ofrece alternativas, da una pauta y se queda en expectativa". En el gobierno discutían anoche que la medida no parece sólo motivada por problemas financieros: los vuelos a Rio de Janeiro y San Pablo podrían haberse mantenido introduciendo una escala en territorio argentino, donde Repsol-YPF garantiza suministro de combustible.
-
Para que salga bien el plan los que apostaron al dólar deben perder
-
El Gobierno aseguró que la pobreza infantil cayó a 42%, casi 30 puntos desde finales de 2023
Bastos indicó que su área va a «analizar durante un par de días si la demanda a esos destinos queda o no satisfecha y en caso de que no sea así, estableceremos una vía de comunicación formal para exigir la prestación del servicio o bien sustituirlo con otras líneas de bandera».
El hecho parece confirmar que la SEPI utiliza la misma estrategia que usó Iberia en 1996 con la venezolana VIASA generando un conflicto gremial para después declarar la quiebra de la compañía. No puede creerse que si los españoles estaban dispuestos hasta la semana pasada a invertir 350 millones de dólares en Aerolíneas, hayan decidido finalmente paralizar a la compañía porque uno de los siete gremios aeronáuticos no aceptó el plan de reducción de salarios y modificación de las condiciones de trabajo del llamado plan director.
• Efecto contrario
Pero estas declaraciones tuvieron el efecto contrario al buscado y habrían acentuado el malestar de los españoles. A las expresiones de Ostuni siguieron las declaraciones del presidente del gobierno español, José María Aznar, afirmando que España había respaldado a la Argentina como ningún otro país en el mundo y recordando que las inversiones en nuestro país superan los 20.000 millones de dólares. También dijo que Aerolíneas tiene que ser viable.
A Aznar, siguió el presidente de la SEPI, Pedro Ferreras, que volvió a atribuir la responsabilidad de la crisis a la decisión del gremio de los técnicos de no aceptar el plan director, aun cuando los otros seis gremios sólo firmaron un acta acuerdo de carácter general y todavía no negociaron en concreto ni la reducción salarial ni las nuevas condiciones laborales.
Según Ferreras, « no podemos tener el grifo abierto y al mismo tiempo el desagüe destapado, porque no sirve de nada» y agregó que «España no puede remitir todos los años 300 millones de dólares para cubrir las pérdidas de una compañía porque la sociedad española no lo entendería».
« A estas alturas, dijo Ferreras, y tras el desembolso de 617 millones de dólares de todos los españoles , el plan director no puede ser cambiado.» También dijo que espera que el gobierno argentino « no cambie de postura» porque « cuando se llega a acuerdos hay que respetarlos».
Desde este punto de vista, en las últimas dos semanas el gobierno cumplió con todos los reclamos de la SEPI según el acta firmada entre Ferreras y Miguel Bein, a cargo de Infraestructura, en octubre pasado, antes de la capitalización.
Se rebajaron tasas aeroportuarias, se ordenó a la Fuerza Aérea flexibilizar exigencias de seguridad sobre los pilotos y los tripulantes de cabina, lo que todavía falta reglamentar, y se dictó un decreto para que los funcionarios sólo viajen por empresas de bandera, que en el caso de los vuelos internacionales, sólo beneficia a Aerolíneas.
Por otra parte, el gobierno adelantó 16,2 millones de pesos anticipando dos cuotas de la capitalización que le corresponde hacer por 5% de las acciones, pero que la ley de sociedades le permite realizar en dos cuotas anuales.
En apariencia, el incumplimiento del gobierno al que se refiere Ferreras sólo podría referirse al conflicto gremial. Aunque también es cierto que en Madrid la SEPI le recordó a la ministra Patricia Bullrich que «Aerolíneas se privatizó con cielos cerrados y ahora están cada vez más abiertos».
En este último sentido, el plan director incluía el reclamo al gobierno argentino de que redujera en 20% las frecuencias pactadas con los países centrales, para que si Aerolíneas disminuyera la cantidad de vuelos, no perdiera por la competencia.
Sin embargo, Ferreras parece referirse al incumplimiento oficial sobre todo en referencia al conflicto con Ricardo Cirielli, titular del gremio de los técnicos. La empresa pretendía medidas extremas, lo que en un primer momento fue admitido por Bullrich que amenazó con quitarle la personería jurídica a APTA.
La ministra debió luego dar marcha atrás más que por convicción, por un dictamen de la Procuración del Trabajo cuestionando la decisión y porque, según los abogados laboralistas, la Justicia hubiera rechazado la medida por no existir maniobra fraudulenta o dolo, sólo no aceptación de un acuerdo con la compañía.
Asimismo, la SEPI quiso llamar a una consulta individual por técnico para ver si se aceptaba el plan director, pero esta iniciativa también carece de validez legal en la Argentina, porque ningún trabajador puede pactar individualmente condiciones de trabajo por debajo de las fijadas en el convenio colectivo.
De todas formas, esta intransigencia de la SEPI sigue sin explicarse, cuando le hubiera convenido más una «salida ordenada» de Aerolíneas, tal como viene planteando el diputado Alberto Natale, negociando con el gobierno argentino.
Ahora queda abierto el interrogante de si la suspensión de los vuelos es una presión en respuesta al gobierno argentino y hay intención de rebobinar y salir ordenadamente, entregando el control a otro inversor, o si la SEPI vuelve a pagar el costo político a nivel internacional de una quiebra al estilo de VIASA, y el económico de tener que asumir todos los pasivos, si los acreedores demuestran en la Justicia que hubo manejo lesivo o dañino a los intereses de Aerolíneas.




Dejá tu comentario