17 de julio 2001 - 00:00

Pese a los anuncios, inversores desconfían del apoyo político

Los inversores continúan escépticos respecto de la situación argentina. Si bien reconocen el esfuerzo fiscal en el que se embarca el gobierno, les preocupa la falta de apoyo político, tanto dentro como fuera de la coalición. En Wall Street aseguran que para dar vuelta el malhumor será necesario que, primero, el gobierno demuestre con cifras que puede cumplir con el compromiso de déficit cero. Esperan una mejora temporal de los títulos, pero que no servirá para bajar en forma sustancial el riesgopaís, que ayer continuó por encima de los 1.600 puntos. Todavía no desapareció el fantasma del default.

ROGER SCHER
Senior director de Fitch IBCA

No vemos que la Argentina enfrente un escenario de default inminente. Si fuese así bajaríamos todavía más la calificación del país. Lo que sí notamos es que existen muchas dificultades políticas para implementar las medidas, que van por el camino correcto. Prevemos que se tardará mucho en recuperar la confianza de los inversores.

En este marco, las necesidades de financiamiento que tiene el gobierno hasta fin de año son muy importantes e implican un desafío. El problema, en el fondo, es que al país le resultará muy difícil volver a los mercados. De esa forma, cualquier desvío que se produzca a la iniciativa de déficit cero implicará la obligación de conseguir fondeo adicional.

La cercanía de las elecciones tampoco juega a favor porque a medida que se vayan aproximando los comicios las diferencias políticas tenderán a agrandarse. Incluso, vemos que dentro de la propia coalición del gobierno las diferencias también son muy grandes.

Si este escenario continúa, entonces la situación crediticia se deteriorará más. Y no queda mucho tiempo para revertir una situación muy negativa.

MARTIN ANIDJAR
Asociado a JP Morgan

No se dio el mejor escenario para los inversores, que hubiese sido un acuerdo el domingo de Cavallo con los gobernadores peronistas. Pero tampoco se dio el peor.

En definitiva, el Poder Ejecutivo quedó firme con la baja de gastos y está abrochando una alianza horizontal con los gobernadores para que las provincias también hagan recortes.

La propuesta de Cavallo mejora la solvencia fiscal y libera recursos para que el sector privado pueda acceder al crédito.

Los inversores todavía tienen dudas y quieren ver una porción importante del sistema político dispuesto a defender estas medidas.

En la medida en que haya aporte de gobernadores y que se convierta en creíble, veríamos una situación mejorando. Si en dos o tres semanas se comprueba que el apoyo a las medidas es consistente, la recuperación de los títulos argentinos puede ser feroz.

También será importante calmar los ánimos entre los ahorristas locales para frenar la caída de los depósitos.

No debería preocupar que el riesgo-país continúe alto. Si el gobierno cumple con el esquema propuesto de déficit cero, entonces no hará falta conseguir nuevo endeudamiento.

WALTER MOLANO
Economista de BCP Securities

Se está empezando a hacer las cosas bien y el gobierno tomó conciencia de que no hay más ayuda internacional. De todas formas, me gustaría ver una acción mucho más firme de los Estados Unidos a favor del ajuste que plantea la Argentina. No importa que no libere fondos, pero tendría que reconocer en forma mucho más explícita el esfuerzo. Hasta ahora, las declaraciones fueron muy frías.

Los mercados siguen apáticos hasta ver resultados. El próximo dato que será importante para romper esta posición es que se conozca una buena cifra en lo que respecto a la situación fiscal. Si se logra cumplir con el ajuste habrá que esperar una muy buena reacción. Lo triste de la situación es que el gobierno argentino perdió toda la confianza de los inversores. Y buena parte de esta pérdida se produjo en los últimos tres meses por responsabilidad de Cavallo.

GUSTAVO CAÑONERO
Head de research Mercosur del Deutsche Bank

Sigue habiendo bastante escepticismo en el mercado de la habilidad que puede tener el gobierno para cumplir con la nueva regla fiscal. En la medida en que quede comprobado que el déficit cero se puede alcanzar, irá cambiando el malhumor de los inversores.

Pero no tendremos que esperar grandes mejoras en el corto plazo. Es muy importante el apoyo que pueden tener las medidas para darles más credibilidad, desde el punto de vista político y de la sociedad.

El paro de la CGT no es, evidentemente, una de las variables que ayudarán en este escenario. Pero también es una evidencia de que el gobierno decidió avanzar en serio con la nueva regla fiscal.

Brasil también tuvo que dar vuelta una posición muy negativa de los mercados entre 1998 y principios de 1999. Y lo logró gracias a un cumplimiento muy severo de su compromiso fiscal.

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