26 de enero 2005 - 00:00

Pesimismo por el sube y baja de las acciones

Pesimismo por el sube y baja de las acciones
(Un operador de la Bolsa de Nueva York, que se identifica como Gordon Gekko, el protagonista de la película «Wall Street», analiza el pesimismo del mercado accionario en ese país en el comienzo de 2005 y la responsabilidad que le cabe a la Fed por el temor a una mayor suba de tasas.)

PERIODISTA
: Las acciones se mecen en un frenéticosube y baja. Un día caen por un tobogán; al otro, renacen de las cenizas. Como saldo a la fecha, el pesimismo lleva la delantera y este comienzo de 2005 es el peor enero en varios años...

Gordon Gekko: No se suponía que debía ser así. Pero la Fed -con sus minutas estropeó la fiesta.


P.:
Inoculó el temor a una suba de tasas más agresiva.

G.G.: Así es.Y estos mercados, por cierto, no tienen la arrogancia de los que vimos en los '90. Avanzan sólo si creen pisar sobre seguro.


P.:
¿Cuánto tiene que ver la Reserva Federal y cuánto los fundamentos propios de la Bolsa con esta actitud más retraída de los inversores?

G.G.: 100% la Reserva Federal.


P.:
Pero las ganancias de las compañías no han sido tan brillantes como se esperaba...

G.G.: No sé que esperaba usted. El consenso apostaba a un aumento de 15% en las utilidades por acción y eso -más alguna décima adicionales lo que el SP 500 está entregando.


P.:
Uno lee, sin embargo, que hay varias decepciones. Sobre todo en el terreno de la tecnología.

G.G.: Nada que se aparte de lo usual en plena época de difusión de resultados. Lo indigesto no son los balances sino la brusca irrupción de una amenaza. Esto es, la sospecha de tener que lidiar con una Fed más dura. Los balances son buenos. El último trimestre de 2003 las ganancias por acción habían trepado 28%. Sobre esa base muy elevadade comparación, las compañías están anotando un nuevo incremento de 15-16%. No está nada mal en una economía que habrá crecido -a lo largo del mismo intervalo-6% nominal.


P.:
No suena mal ni tampocorepetible.

G.G.: Tiene razón.

P.: Una desaceleración en el ritmo de generación de ganancias está, entonces, en camino.

G.G.: Con todo, 2005 puede cerrar todavía con un avance de dos dígitos. Digamos un aumento de las ganancias por acción de 11%. Lo que no sería desdeñable; sobre todo considerando las alternativas disponibles.


P.:
¿Cree que el rally de las Bolsas de noviembre y diciembre podrá recomponerse?

G.G.: Mucho depende de la definición que prepare la Reserva Federal luego de su reunión de dos días, la semana próxima (1 y 2 de febrero). Pero creo que sí. El daño ha sido considerable en los mercados de los Estados Unidos pero muchísimo menor en Europa y en varias de las plazas principales de Asia.


P.:
Esto no deja de ser un comportamiento infrecuente.

G.G.: No es lo común. Pero es un fenómeno que ya detectamos el año pasado cuando --sobre todo en el segundo semestrelos ánimos también se tornaron sombríos. Provee, por cierto, una señal auspiciosa. En Londres, por ejemplo, el índice Footsie se ubica a menos de medio por ciento de sus máximos. En Singapur, el índice Straits Times no ha dejado de establecer nuevos récords.


P.:
¿Piensa que la Fed emergerá de la reunión con un mensaje muy hostil para los mercados?

G.G.: No lo creo. Hemos escuchado hablar a mucha gente de la Fed -luego de haber leído las minutas de diciembrey el tono que prevalece dista de ser belicoso. Más aún la gente que opina y cuenta con voz y voto en el cónclave de la Fed ha tomado partido por la vía del ajuste mesurado. Es el caso concreto de Ben Bernanke y Susan Bies, entre los gobernadores. Y de Anthony Santomero y Gary Stern entre los titulares de reservas distritales. Allí tiene un tercio de los votos totales.Y los cuatro han ventilado -en los últimos diez díasposturas moderadas; que no denotan urgencias.


P.:
Ello no quita que la tasa de fed funds subirá un cuarto de punto tras la sesión...

G.G.: Correcto. Eso está pacíficamente incorporado por todos. Es la ruta conocida del gradualismo. Lo que resultaría corrosivo sería un mensaje que sugiriese que la Fed vela las armas para comenzar a ajustar en dosis de medio punto a partir de marzo.


P.:
¿Cuánto importa la política fiscal en esta decisión?

G.G.: Usted puede pensar que la Administración Bush es el destinatario final de toda esta puesta en escena.

Entiendo que Bush y el secretario Snow ya han captado el mensaje. En todo caso el presupuesto para el ejercicio fiscal 2006 se presentará después de la reunión de la Fed, el 6 de febrero. Pero la idea de que toda expansión fiscal adicional va a ser contrarrestada por una política monetaria más restrictiva, creo, que ya está comprendida.

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