El gobierno le pidió ayer a Aguas Argentinas una importante inversión durante 2004 para construir cloacas que solucionen el problema de la suba de las napas freáticas en varias zonas del Gran Buenos Aires. El requerimiento fue hecho por el ministro de Planificación, Julio De Vido, a Jacques Pétry, uno de los principales directivos del grupo francés Suez que es operador y accionista mayoritario de la prestadora local.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según fuentes de ambas partes, el encuentro fue «cordial» aunque se mantuvo dentro del protocolo, lejos de los primeros arrebatos del gobierno de Néstor Kirchner con las privatizadas. De Vido estuvo acompañado en la reunión por el secretario de Obras Públicas, José López, y su representante en la unidad renegociadora de contratos, Lisandro Salas, mientras Pétry fue sólo acompañado por una traductora. Posteriormente, el directivo francés mantuvo un encuentro con el ministro Roberto Lavagna, que habría tenido sólo características protocolares, según calificaron voceros de la empresa, lo que confirma que el presidente Kirchner prefiere que sea el ministro de Planificación el que se ocupe de renegociar las privatizaciones.
Tras el encuentro quedó descartado en principio, la posibilidad de una ruptura entre las partes. Pétry manifestó la voluntad de Suez de permanecer en el país y adelantó que a partir del 1 de enero, la presidencia de Aguas Argentinas será ocupada por Yves Thibaulth de Silguy, un alto directivo del grupo francés, en reemplazo del argentino, Juan Carlos Cassagne, cuya renuncia fue aceptada ayer por el directorio de la prestadora local.
De Vido pidió a la compañía un plan de inversión para el próximo año que atienda el problema de las napas freáticas. Fuentes oficiales y de la empresa dijeron que no se habló de monto de la inversión, pero expertos en el tema creen que se necesitarían casi el doble de $ 150 millones para instalar la cantidad de cloacas necesarias para atenuar las dificultades en varios partidos del conurbano.
• Negociación
En tanto, hasta el encuentro de ayer, Aguas Argentinas preveía que se le pediría una inversión de $ 150 millones. Se entiende que ahora comenzará el proceso de negociación concreta, con especificaciones técnicas y geográficas, en el que también jugará hasta cuánto dinero está dispuesta a invertir la compañía. La mayor parte de los fondos deberían ser aportados por los accionistas porque la empresa está en default con las entidades financieras por 800 millones de dólares, y el gobierno no autorizará suba de tarifas durante 2004.
De esta forma, lo que quedó planteado es la firma de un acuerdo parcial que se concretaría antes de fin de año, por el cual la empresa se comprometería a operar y mantener el servicio, y a un plan de inversión en cloacas, y además suspendería las acciones ante el CIADI, tribunal arbitral que depende del Banco Mundial.
La suspensión no implica resignar el derecho a seguir litigando en esa instancia en caso de que durante el año próximo no se llegue a un acuerdo sobre un nuevo contrato de concesión.
• Apoyo
En un comunicado, Aguas Argentinas, confirmó que Pétry le transmitió «el mensaje de apoyo de Suez y la voluntad del grupo de permanecer en el país». Pétry manifestó que «la empresa en breve presentará la propuesta», indicó también el comunicado.
El requerimiento del gobierno sobre las cloacas en el GBA coincide con el diagnóstico de que el problema de las napas freáticas es atribuible en parte a que la concesionaria expandió la red de agua potable pero no hizo simultáneamente obras de cloacas, por lo cual el acuífero tiene un excedente. Según la compañía, además de esta causa, también contribuye a la suba de las napas, la desaparición de industrias que bombeaban agua y camios en el régimen de lluvias. Con todo, voceros de la empresa admiten que si hay cloacas, la suba de las napas ya no sería contaminante, por lo que el gobierno llama saneamiento al plan solicitado.
Si el acuerdo se firma antes de fin de año, durante todo el 2004 se renegociará el contrato de concesión, que podría circunscribirse a uno de operación, mientras las inversiones quedarían a cargo del Estado, que financiaría las obras con subas de tarifas, créditos internacionales y aportes especiales de los beneficiarios.
Dejá tu comentario