29 de marzo 2001 - 00:00

Por 15 días Bastos no pedirá renuncias en Infraestructura

Por un par de semanas no habrá novedades ni cambios dentro del Ministerio de Infraestructura, aseguró ayer un vocero del titular de la cartera, Carlos Bastos. Según esta fuente, hace falta un plazo de por lo menos 15 días para que el ministro se interiorice de las condiciones en cada área y de los planes en marcha antes de pensar en eventuales relevos de funcionarios y definir las nuevas medidas a aplicar.

El único nombramiento inminente sería el de secretario de Energía y Minería, cargo que quedó vacante tras la renuncia de Emilio Apud, que había sido designado por el ex ministro Ricardo López Murphy y renunció con éste.

Pero para efectuar ese nombramiento, Bastos necesita que primero se firme el decreto por el cual la Secretaría de Energía y Minería pasa del Ministerio de Economía al de Infraestructura. La norma también deberá definir si el área tendrá o no subsecretarías, tema que está pendiente desde que asumió el actual gobierno, porque nunca fue aprobado el organigrama que presentó el primer secretario de Energía, Daniel Montamat, y en la segunda etapa, la de Débora Giorgi, se fijó un solo subsecretario de Energía y Minería, cargo que se asignó a Carlos Saravia Frías, que sigue en funciones.

Allegados al ministro salieron al cruce ayer de la versión según la cual la Secretaría de Energía desaparecería. Dijeron que esa dependencia tiene facultades regulatorias fijadas por ley que no pueden delegarse en otra área.

Aceptación

Para el cargo, el preferido de Bastos sería Raúl García, quien elaboró el marco regulatorio del gas y fue uno de los principales protagonistas en la privatización de Gas del Estado, y luego estuvo por cinco años al frente del ente regulador, hasta que renunció después de que se definieron las tarifas para el segundo quinquenio de la concesión de las empresas gasíferas.

Pero según versiones extraoficiales, García no aceptaría volver a la actividad pública y preferiría seguir al frente de una consultora que opera en la Argentina y en Brasil. Ayer, también extraoficialmente, circularon otros nombres para la Secretaría de Energía, como el de Agustín Blanco, que apoyó a Bastos en la última parte de su gestión y concibió el plan para privatizar las centrales nucleares, y Héctor Ferro, consultor de una organización latinoamericana de Energía.

Bastos también necesita otro decreto para poder contar con una subsecretaría de Coordinación del Ministerio, en la que nombraría a una colaboradora suya de confianza,
María Fernanda Márquez Miranda. El punto es que cuando Infraestructura fue interinamente absorbida por Economía, esa subsecretaría quedó virtualmente eliminada y no tiene partida presupuestaria para este año, como tampoco la tienen las dos subsecretarías que se querría crear en Energía .

Bajo el Ministerio de Infraestructura quedan con Energía
cuatro secretarías de Estado, alrededor de nueve subsecretarías, unos doce organismos descentralizados y tres empresas de generación eléctrica que son Nucleoeléctrica,Yacyretá y Salto Grande. En esas dependencias se genera la relación con todas las empresas privatizadas y concesionarias de servicios públicos, además de todo lo relacionado con el plan de infraestructura y lo que Bastos viene esbozando como nuevo plan vial.

Información

Del ministro depende la Secretaría de Transporte, a cargo de Jorge Kogan, con la Subsecretaría de Transporte Aerocomercial, la de Transporte por Agua y Puertos, y la de Transporte Terrestre. También la Secretaría de Obras Públicas, a cargo de Mario Rothamel, con la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, la de Recur-sos Hídricos y la de Obras Públicas. También integra el Ministerio la Secretaría de Comunicaciones a cargo de Henoch Aguiar, en la que no hay subsecretarías, y, cuando esté listo el decreto, la Secretaría de Energía y Minería, que tendría tres subsecretarías: Combustibles y Gas, Energía Eléctrica y Minería.

Los organismos descentralizados que dependen de
Bastos son: el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, la Comisión Nacional de Comunicaciones, el Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento, el Organo Regulador de Seguridad de Presas, el Instituto Nacional del Agua y Medio Ambiente, el Organo de Control de las Concesiones Viales, el Ente Tripartito de Obras y Servicios Sanitarios (interestadual, con dos integrantes de la Nación, dos de Buenos Aires y dos de la Capital Federal), el Ente Nacional Regulador del Gas y el Ente Nacional Regulador Eléctrico. También corresponden a Infraestructura, la Dirección Nacional de Vialidad y hasta el tribunal de Tasaciones de la Nación.

En síntesis, una gran cantidad de dependencias y funcionarios a los que Bastos necesita pedirles información y que sigan trabajando, mientras elabora el plan reactivador que viene prometiendo, determina las áreas a las que dará preponderancia, y define en cuáles cargos prefiere tener colaboradores con otro perfil o de mayor confianza.

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