29 de julio 2003 - 00:00

Por acuerdo con empresas, se bajó precio del gas envasado

El gobierno fijó «de común acuerdo», con buena parte de las empresas productoras y fraccionadoras, el valor de la garrafa de gas. Según el anuncio efectuado ayer por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; el secretario de Energía, Daniel Cameron; y la subsecretaria de Defensa de la Competencia y el Consumidor, Patricia Vaca Narvaja, el gobierno suscribió un acuerdo con las empresas de hidrocarburos por el que se «reduce por 90 días» (léase se establece) el precio de la garrafa de hasta 10 kilos en 25 por ciento menos de lo que costaba hasta ayer.

Ese precio será de $ 18 (antes $ 25).

Según Fernández, «tres cuartas partes de las ventas de esas garrafas van a franjas carenciadas de la población». De Vido prometió que la oferta de garrafas con el nuevo valor se realizará en «300 puntos de venta en todo el país dispuestos a vender cuatro millones de garrafas a 18 pesos», lugares que se darían a conocer hoy a través de los medios.

Según un comunicado emitido ayer por el sector del GLP (gas licuado de petróleo), «los precios establecidos en el acuerdo serán de 18 pesos en 80 por ciento de los puntos de venta acordados; 18,50 pesos en 10 por ciento y 19 pesos en 10 por ciento restante. Esto supone un precio promedio de 18,20 pesos en la compra de garrafas de 10 kilos». De algún modo, las cifras difieren con las dadas a conocer anoche por Fernández y De Vido.

•Esfuerzo

El ministro de Planificación Federal aclaró que la rebaja era «un esfuerzo realizado por tres ministerios» (el propio, Economía, Desarrollo Social), y recordó además que se sumaba a otra previa, de 7 por ciento.

Curiosamente, a pesar de la autoatribución del éxito, serán las empresas (privadas todas ellas) las que deberán cargar con el peso de la rebaja. De acuerdo con el comunicado del sector, «esta baja será absorbida en su totalidad por las empresas firmantes y significará una ayuda muy importante para los usuarios de GLP de bajos recursos durante los noventa días en los que tendrá vigencia el acuerdo».

Las empresas que suscribieron el convenio de rebaja -y que absorberán el total de su costo-son, en el sector de la producción, Repsol YPF, Shell, TGS, Petrobrás, Refinor y Total Austral; en el área del fraccionamiento, las que accedieron a la rebaja son Repsol YPF Gas, Total Gaz, Extragas, Futuro Gas, Shell Gas, Amarilla Gas/Chivilcoy Gas, Grupo Areco, Dolores Gas, Su Gas, Italgas, Las Varillas Gas, Candelaria Gas, Rho Gas y Sur Gas. Según fuentes del sector, este listado representa 80% de la producción y 85% de las fraccionadoras.

•Dificultades

Obviamente, quienes eligieron quedar afuera del «acuerdo», se verán en dificultades para seguir cobrando un precio distinto al fijado por el Estado, y no sería de extrañar que en algún momento se vean obligadas a «aceptar» ingresar en el mismo.

«Por lo menos podían habernos invitado para la foto, ya que pagamos la fiesta...»
, dijo a este diario una fuente de una de las empresas involucradas en la rebaja. En efecto, el gobierno nuevamente eligió presentar la rebaja como un logro propio cuando en realidad los fondos para ésta provendrán de las empresas.

El comunicado agrega que
«los productores se comprometieron a rebajar a los fraccionadores de GLP su precio de venta mayorista del gas butano en 10 por ciento sobre los vigentes al 30 de junio de 2003, montos que permanecerán estables durante su vigencia, de forma de asegurar un horizonte de previsibilidad en los precios de la materia prima y la garrafa.

Vaca Narvaja
se mostró ríspida con las empresas al punto de pedir casi un escarmiento: se esperanzó en que la rebaja «sirva de ejemplo para otras empresas que están en condiciones de reducir los precios en productos que consumen los sectores de bajos recursos, en particular la leche, porque el dólar bajó y esto debería reflejarse en los precios».

De Vido recordó que los productores y fraccionadores «no reciben ninguna contraprestación» por el acuerdo, sino que «se trata de una toma de conciencia» en cuanto a la necesidad de facilitar el acceso de la mayoría de la población a los productos de primera necesidad.

El único que tuvo un gesto de reconocimiento con las petroleras y fraccionadoras -
muchas de ellas pymes, tal como surge de la sola lectura del listado de quienes firmaron el acuerdo-fue el secretario del área. En efecto, Cameron reconoció que «éste es un gesto liso y llano del sector».

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