10 de agosto 2011 - 15:24

Por ahora China no sufre los cimbronazos de la UE y EEUU

Las exportaciones de China alcanzaron un récord histórico en julio de la mano de importantes envíos a Europa y Estados Unidos, un dato que despeja el temor a que los problemas externos pudieran desacelerar a la segunda mayor economía del mundo. Sin embargo, los analistas consultados coincidieron en que aún es muy pronto para afirmar que las exportaciones chinas podrán mantener su ritmo en los próximos meses, ya que sus dos mayores clientes atraviesan crisis de deuda y un débil gasto del consumidor.

"Tanto las importaciones como las exportaciones crecerían a un ritmo más lento en los próximos meses", dijo Li Xunlei, economista de Guotai Junan Securities en Shanghái. "La turbulencia financiera global podría conducir a una contracción de la demanda externa", agregó. Las exportaciones crecieron un 20,4 por ciento en julio frente al mismo mes del año anterior, superando el pronóstico promedio de los economistas consultados por Reuters de un alza de un 17,4 por ciento, marcando el avance más fuerte desde abril, mostraron el miércoles cifras oficiales.

Las importaciones aumentaron un 22,9 por ciento en julio respecto al año anterior, dijo la administración general de aduanas, casi en línea con lo esperado. "El sector comercial de China sigue enfrentando grandes incertidumbres", dijo Nie Wen, analista de Hwabao Trust en Shanghái. "Los países desarrollados se ven obligados a adoptar medidas de austeridad y los mercados emergentes podrían endurecer (sus políticas económicas) para contener la inflación".

De hecho, pocas horas antes la Reserva Federal de Estados Unidos adoptó una medida sin precedentes al prometer dejar las tasas de interés cercanas a cero al menos por dos años más, al dibujar un cuadro sombrío para la mayor economía del mundo. Eso dejó al país con un superávit comercial de 31.500 millones de dólares en julio, comparado con los 22.300 millones de junio.

El alza del superávit podría aumentar las presiones a nivel interno y generar más críticas de sus socios comerciales por el hecho de que Pekín mantiene bajo el valor de su moneda, el yuan, para dar una ventaja a sus exportaciones. La creciente brecha comercial demuestra la "necesidad obvia" de que China permita que su moneda se aprecie más rápido, sostuvo Stephen Green, economista de Standard Chartered en Hong Kong.

Las exportaciones a Estados Unidos registraron un crecimiento interanual de un 9,5 por ciento en julio, levemente más lento que en junio. Las exportaciones a la Unión Europea saltaron un 22,3 por ciento, casi el doble que la tasa reportada en junio. Las cifras sugieren que la debilidad en las economías de Europa y Estados Unidos aún no se deja sentir en el comercio de China. En cambio, los fuertes envíos a esos dos mercados ayudaron a impulsar el valor de las exportaciones mensuales del país asiático a un récord histórico de 175.100 millones de dólares.

Las importaciones de materias primas como cobre y mineral de hierro registraron fuertes alzas en julio frente a junio, y la reciente caída en los bienes primarios generaría más compras por parte de China. Eso debería tranquilizar a los inversores que esperan que China sea una fuente de demanda global en momentos en que las economías desarrolladas permanecen estancadas.

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