Los pobladores de Tarija bloquean los pasos fronterizos que unen Bolivia y la Argentina.
Los pobladores del departamento boliviano de Tarija cumplen una jornada de huelga con bloqueo de las rutas que conectan ese país con la Argentina y Paraguay por un conflicto iniciado con el distrito vecino de Chuquisaca, que reclama parte de las regalías de una reserva de gas compartida que provee de hidrocarburos a nuestro país.
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El paro de actividades impide el paso de vehículos, principalmente de camiones de carga, en los controles fronterizos de Yacuiba y Bermejo que conectan con la Argentina, y en Villamontes, en el paso a Paraguay.
Tarija, controlada políticamente por la derecha conservadora boliviana, se niega a compartir con Chuquisaca, los dividendos del campo de gas Margarita, que a partir de abril próximo triplicará su producción de 3 a 9 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, para abastecer principalmente el mercado argentino.
Según los jefes de las organizaciones civiles que lideran los piquetes, las ventas por gas subirán de 300 a 900 millones de dólares, que benefician en porcentajes de hasta 50% a la región donde se halla el gas. Chuquisaca, aliada al Movimiento Al Socialismo (MAS) de Evo Morales, considera que Margarita es un yacimiento compartido y, por lo tanto, pretende acceder a los beneficios económicos.
Wálter Mogro, presidente del Comité Cívico de Tarija que impulsa la huelga, confirmó que el paro es por tiempo indefinido. Sin embargo, los manifestantes garantizaron el envío de gas boliviano a la Argentina y a su mercado interno. En Margarita se aloja el 85 por ciento de las reservas de gas natural de Bolivia.
Los trabajos de exploración y producción del pozo hallado bajo la jurisdicción de los dos departamentos están a cargo de la petrolera española-argentina Repsol-YPF.
Para tratar de apaciguar el conflicto, la estatal petrolera YPFB anunció que adjudicará un estudio internacional para establecer cuál es la situación del megacampo. El ministro de Hidrocarburos, José Luis Gutiérrez, calificó a la huelga civil de Tarija como una "huelga política" y aseguró que "este es un problema técnico y no político".
Este miércoles, el grupo de legisladores de Tarija abandonaron una sesión parlamentaria en repudio al estudio ordenado por YPFB. Uno de ellos, el representante del partido Alianza Social (AS), Wilman Cardozo, expresó que las organizaciones sociales de Tarija, miembros del Comité Cívico y distintas autoridades se reunirán en la localidad de Caraparí para tomar determinaciones de masificar las protestas.
Además, Wilman anunció que la realización un cabildo abierto que tomará decisiones para el departamento y responsabilizó al gobierno de Morales por las consecuencias de las acciones políticas y sociales que se llevarán adelante. |
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