9 de agosto 2001 - 00:00

Positivo: en julio se logró superávit fiscal

Un buen debut tuvo el equipo económico con el déficit cero: en julio, pese a la pobre recaudación de impuestos, obtuvo un superávit fiscal que superaría los $ 100 millones. El dato es importante porque la sensación existente en la plaza financiera local era que en el primer mes de vigencia de esa medida ocurriera un desvío de más de $ 200 millones.

Hay que considerar que la definición de déficit cero que hizo Domingo Cavallo se basó en el criterio del devengado, lo que significa asignar cada gasto al período en que se lo realiza, por más que el pago se haya realizado un mes después. Un ejemplo con el pago del medio aguinaldo: corresponde el gasto, siguiendo el criterio del devengado, al primer semestre del año, pero si se aplica el criterio de caja corresponde a julio ya que fue pagado a los estatales en ese mes.

Precisamente el medio aguinaldo es lo que hace la diferencia ya que el déficit en base caja de julio orillaría los $ 1.000 millones. La metodología que usa el Fondo Monetario es la de base caja que es más fácil de controlar. Al revés, con el criterio de devengado, es más fácil de jugar con los datos, aunque en el mediano plazo se deberían compensar las variaciones entre las dos metodologías.

La misión del Fondo Monetario, que estuvo trabajando hasta el martes, estuvo definiendo con el gobierno los lineamientos del déficit cero y restimando el déficit de base caja por $ 6.500 millones de meta por este año. Pese a los recortes a estatales y jubilados anunciados, igual se estará al borde de los 6.500 millones de rojo por los fuertes desbordes registrados en el primer semestre.

Un dato que no escapó a analistas y técnicos del Fondo Monetario es una picardía del equipo económico. Se usa el devengado para los gastos, salvo el cómputo de los intereses de la deuda. Tras el megacanje, hubo fuertes pagos de cupones de bonos que se estiraron en su mayoría para después de 2005, igual correspondería que se devenguen mes a mes, aunque el pago se haga dentro de cuatro años. Lo cierto es que Cavallo optó aquí por hacer valer el criterio de caja, es decir, incluirlos en la planilla de gastos cuando realmente se paguen los cupones de los títulos.

Más allá de esas picardías, la clave para los mercados pasa por el cumplimiento del déficit cero mes a mes. Especialmente cuando se preveía un desvío importante en el mes debut. Por eso es que se descontaba en Economía que el superávit del Tesoro en julio opacando la caída de 8,7% en la recaudación será otro buen motivo para frenar la ola de desconfiaba que existía en mercados hasta antes del lanzamiento del paquete de ayuda del exterior. Ayer incluso Federico Sturzenegger, secretario de Política Económica, hacía trascender en la plaza financiera que el superávit podía ser muy superior a los $ 100 millones ya estimados.

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