Molinos pide aumentar precios tras caída de ganancias del 58%

Economía

La alimenticia no pudo compensar una suba de costos "exponencial". Y sus beneficios bajaron pese al incremento de 10,4% en sus ventas.

Molinos Río de la Plata, la alimenticia del grupo Pérez Companc, presentó las cifras de sus operaciones consolidadas en el primer semestre del año. Tuvo una ganancia neta de $608 millones, que representa “una fuerte caída del 58%” con relación al primer semestre del año pasado, según destacó la firma en un comunicado.

Frente a estos resultados, la compañía dijo que “espera poder adecuar sus precios, al menos parcialmente, al incremento de costos que viene soportando”.

La caída de casi 60% en las ganancias equivale a $826 millones de pesos menos con relación a los $1.433 millones del mismo lapso de 2019. Esto se dio, según la empresa, “en un contexto signado por dificultades operativas producto de la pandemia de covid 19 y de aumentos persistentes en los costos que no han podido ser trasladados a los precios de los productos”.

Lo llamativo es que Molinos cerró los primeros seis meses de este año con un aumento del 10,4% en sus ventas: alcanzaron $21.237 millones contra los $19.205 millones del primer semestre del año pasado. Es decir, vendió más pero ganó menos. Y esto se puede explicar por los mencionados aumentos de costos que no pudieron ser trasladados a precios como consecuencia del congelamiento que dispuso el Gobierno sobre un amplio abanico de productos de primera necesidad.

Al estimar la relación entre ingresos y ganancias, la empresa remarcó que “el resultado neto de $608 millones es un exiguo 2,9% sobre las ventas reportadas”.

En ese sentido, Molinos planteó que “en los últimos años viene soportando una exponencial suba de costos asociada principalmente al aumento de sus materias primas, que no ha podido trasladar a los precios de sus productos y han sido determinantes en los resultados”.

A la vez destacó que a pesar de esa situación “ha llevado a cabo una rigurosa política de productividades, reducción de gastos, desinversión en activos no estratégicos y manejo del capital de trabajo”.

Sobre el impacto del congelamiento añadió que “espera poder adecuar sus precios, al menos parcialmente, al incremento de costos que viene soportando; siendo esto crítico para alcanzar resultados en línea con la calidad de sus activos marcarios y productivos”.

De todos modos, destacó las inversiones realizadas en los últimos años en función de su “visión de largo plazo”. Una de ellas fue en enero de 2019, cuando concretó la compra de la fabricante de tapas de empanadas, pascualinas y pastas frescas La Salteña. Esa operación implicó la incorporación de una fábrica en la localidad de Burzaco con más de 500 empleados.

En línea con la compra de La Salteña, otras inversiones de Molinos fueron la construcción de dos centros de almacenamiento y preparación de pedidos robotizados, la inauguración de la línea de fideos largos más productiva de América, la construcción de dos líneas de fideos libres de gluten, las nuevas líneas de producción de alfajores Chocoarroz y obleas Gallo Snacks, la ampliación de capacidad de elaboración de su Bodega Nieto Senetiner y la modernización de los sistemas de la empresa al standard SAP 4Hanna.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario