Preocupación
Advertido sobre la firme posibilidad de un embargo del avión presidencial y de manifestaciones de furiosos tenedores de bonos en default, el gobierno decidió cancelar el viaje que Néstor Kirchner tenía previsto realizar a Italia y Alemania en octubre. Las demoras para entablar una negociación concreta con los acreedores y el enojo que provocó la oferta del gobierno conocida esta semana materializan un lamentable escenario de aislamiento para el país.
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El presidente Néstor Kirchner mantuvo ayer un cordial encuentro con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, buscando mostrar ambos que la relación no reconoce conflictos.
•Embargos
La presentación del Presidente y su referencia al vínculo con los organismos multilaterales de crédito serán el corolario de una insistente operación de imagen por la cual el oficialismo se ofrece como un negociador victorioso. La indicación de Bush acerca de que «ahí vienen el conquistador del Fondo y la senadora más linda del mundo» fue la primera pincelada del cuadro, sobre la que se dedicó a ironizar hasta el propio Bielsa, ayer, en un diálogo radial: «¿Qué querían que dijera? ¿Que venía un derrotado acompañado de la hermana gemela de Anne Krueger?», sonrió el canciller (ver diálogo en la Contratapa). A propósito de las entrevistas con Bush, un comentario recorrió ayer la comitiva argentina: cuando está frente al presidente de los Estados Unidos es la única ocasión en que Kirchner se abrocha su saco cruzado.
•Imagen
Ayer la reunión con Lula sirvió exclusivamente para avanzar en la misma imagen: «El acuerdo de la Argentina con el FMI fue extraordinario, inaugura una nueva etapa de negociación y será adoptada por Brasil como modelo», dijo Lula, como si quisiera aplacar las quejas de Kirchner porque el gobierno brasileño no fue todo lo solícito que se esperaba a la hora de felicitar al de la Argentina. En algunas oficinas de Itamaraty había malhumor ayer por el juego de Lula con Kirchner. Allí no se entendía la razón por la cual, después de que la estrategia de comunicación argentina fue negociar con el Fondo bajo el eslogan «no somos Lula», el gobierno de Buenos Aires podía hacer reproches sobre la conducta de Brasilia y Da Silva aceptar esas recriminaciones.
•Insistencia
De todos modos, tampoco Kirchner planteó queja alguna sobre el modo en que Brasil rompió, de manera inconsulta según la Cancillería argentina, la reunión de la OMC en Cancún. Lula insistió ayer en que liderará el G-22 de países en vías de desarrollo para reclamar ante las grandes potencias en materia de comercio. Se lo informó también a Bush, ante quien se quejó por críticas del representante comercial de Estados Unidos, Bob Zoellick contra su gobierno. En cuanto a la relación con Kirchner, quedó en un punto amigable, capaz de facilitar el trabajo de los diplomáticos en la organización de la visita presidencial a Buenos Aires del 16 de octubre. Hasta imaginaron un duelo entre Racing y Corinthians, los clubes de los dos mandatarios. Nada sobre los comentarios desdorosos que se le atribuyeron a Kirchner durante el viaje hacia los Estados Unidos, como por ejemplo, que «Lula es como nuestros sindicalistas, vive de la táctica pero no sabe adónde va» (a pesar de lo cual los gremialistas argentinos, hay que reconocer, tienen una longevidad de la que carecen los políticos). «No puede ser que nos dejemos llevar por lo que publican los diarios», coincidieron los dos contertulios en un esfuerzo conciliador.
El ciclo «Kirchner conquistador del Fondo» se cerrará hoy en las Naciones Unidas, con un discurso en el que también se hablará del terrorismo internacional y de la necesidad de tratar esa agenda con un enfoque multilateral. Sólo parcialmente la atención de la comitiva está enfocada en ese debut presidencial. El resto se lo llevará la primera dama y su desplazamiento hacia Washington, en compañía de José Octavio Bordón y su esposa, Mónica González Gaviola, la hermana del interventor en el PAMI. Allí se hablará del interesante libro de memorias de la señora de Clinton -que Cristina leyó antes de visitar a la autora-, se comentarán las polémicas que el trabajo desató en China, se insinuará la posibilidad de que lo presente en la Argentina y que, con motivo de ese viaje, conozca el glaciar Perito Moreno.




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