Guzmán, el alerta al FMI y el anticipo de Wado de un Presupuesto sin deuda

Economía

El futuro de la negociación con el Fondo y el empecinamiento por forzar un plazo más largo también abonaron la crisis de gabinete. Un diálogo con Cristina y el interrogante por el futuro con el organismo sin fecha aún.

El Gobierno cerró la noche ayer sin contestar una larga lista de interrogantes que fue dejando el día de mayor crisis en el Frente de Todos desde que Alberto Fernández asumió la presidencia.

Algunas certezas mínimas al final del día. El Presidente recibió apoyo de gobernadores vía llamados o mensajes, un alivio que la Casa Rosada se encargó de publicitar rápidamente. No es para menos, en el juego de la guerra interna del Frente de Todos muchos de esos caciques siempre fueron tomados como fichas de Alberto F. Ayer esas definiciones eran esenciales sobre todo ante la exigencia de cambios en el gabinete por parte del kirchnerismo más duro.

Hubo otra definición (dentro de las pocas que quedaron sobre la mesa) fue el envío del proyecto de Presupuesto 2022 al Congreso. No hay que distraerse de este punto porque, si bien la crisis que estalló ayer, tiene claros orígenes políticos en el armado mismo de la coalición de gobierno, los pagos del FMI que podrían distraerse en mantener alto el nivel del gasto y sobre todo el uso de ese dinero también están en el centro de esta batalla interna.

Eduardo “Wado” de Pedro dio ayer claros indicios que confirman esa pelea que tiene en el medio a Martín Guzmán. El ministro del Interior estaba invitado ayer a una edición VIP del Council of the Americas. Ese grupo sesionó en versión ultrarreducida con presencia de menos de una docena de empresarios y banqueros argentinos y extranjeros. Todo había sido organizado por Susan Segal antes que estallara la crisis de gabinete con el pedido del kirchnerismo de cabezas albertistas.

La pregunta que comienza a desnudar la revelación de De Pedro la hace un empresario presente contratista del Estado: “¿Cómo se podría resolver la negociación del FMI?

“Nosotros entendemos, y lo estuve charlando con Guzmán y lo tratamos con muchos países de ingresos medios, que el FMI debe tener líneas de crédito con otros plazos. Recordemos que fue Cristina la que pagó al FMI y al Club de París. Somos una fuerza política que pagó las deudas que tomaron otros”, le dijo el ministro.

Y tras esa explicación lanzó la frase que ratifica la intención del kirchnerismo de seguir presionando por lograr en el FMI un plazo de 20 años para la renegociación de la deuda, algo que técnicamente hoy no existe en el organismo y que Guzmán siempre aclaró. “Si argentina tiene mayor plazo puede invertir esos dólares en obras de infraestructura. Pueden servir para reactivar”, dijo. A los presentes les quedó claro de que hablaba Wado.

Mientras De Pedro hablaba en el Council ya estaba lista la carta de renuncia donde ponía su puesto a disposición de Alberto F. Poco después se convirtió en una catarata de renuncias de todo el arco de funcionarios cristinistas.

Para ese momento Alberto Fernández hablaba con todo el gabinete restante y Guzmán recibía el tan informado llamado de Cristina de Kirchner en el que la vicepresidente le avisó que no estaba en su ánimo pedirle la renuncia.

A la noche se vio salir de la Casa Rosada a Vilma Ibarra. Fue la última funcionaria que tuvo en sus manos el proyecto de Presupuesto nacional 2022 que más temprano había llegado de Economía. Poco después el gobierno envió al Congreso ese proyecto que, entre otros puntos, no contempla pagos al FMI el año próximo (son unos U$S 19.000 millones) y deja todo abierto a una negociación que aun no cuenta con horizonte previsible.

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