Prevén más problemas para crisis argentina

Economía

Washington - La recuperación de la Argentina se complicará aun más por el panorama internacional y afectará a toda la región. Estas conclusiones surgen de «Perspectivas de la economía global y los países en vías de desarrollo 2002», el informe que prepara todos los años el Banco Mundial.

El trabajo publicado ayer señala que el crecimiento para América latina y el Caribe es difícil porque no tienen ahorros propios y dependen de los flujos más volátiles del mercado internacional de capitales
.

Uno de los puntos más vulnerables de la región, indica el BM, es el bajo nivel de ahorro en la mayoría de los países que la componen, lo cual resulta en la «persistente dependencia de los ahorros extranjeros» por un valor equivalente a 3% del Producto Bruto Interno (PBI), que «típicamente proviene de los mercados privados de capital volátil».

«El caso de la Argentina todavía se está desarrollando y obviamente mantendrá el impacto (negativo) en las percepciones sobre la región por algún tiempo», agrega.

Además, el prevalecimiento de grandes montos de deuda, tanto en el sector público como en el privado, tiene un agravante: «A pesar de que los niveles de endeudamiento respecto del PBI son aproximadamente los mismos que los del promedio de los países en desarrollo,
la relación entre deuda y exportaciones es muy alta».

Otro agravante para la región es que la integración comercial está incompleta y la relación entre comercio y PBI continúa por debajo de los estándares internacionales, con la excepción de Chile, México y algunas economías pequeñas. La perspectiva de crecimiento de la región para 2002 es actualmente de 2,5%, o sea, 1,9% menos que el cálculo del BM medio año atrás.

Para el período 2004-2010, la perspectiva de crecimiento del PBI per cápita para América latina y el Caribe es de 2,6% anual promedio, un punto porcentual más alto que el crecimiento de la región en los noventa.

En el informe, el Banco Mundial dice, no obstante, sentirse optimista ante la posibilidad de que la región se recupere y alcance un crecimiento de 2,5% en 2002 y hasta de 4,5% en 2003.

Sin embargo, para que ello ocurra, el reporte advierte que será necesaria la conjunción de varias condiciones, empezando por la confirmación de una recuperación de la economía de Estados Unidos para el segundo semestre de 2002 y que «la región evite perturbaciones significativas en los mercados financieros».

Un aspecto positivo, señala el BM, es que la inversión directa extranjera en la región creció de 1% del PBI al comienzo de los noventa a 4% en 2000, con un porcentaje significativo volcado a telecomunicaciones.

«Las regulaciones y supervisiones del sector financiero se han fortalecido, y los regímenes de comercio han sido liberalizados, lo cual significó la duplicación del comercio en términos de su participación en el PBI en el período de los últimos diez años», señala el informe.

Economía mundial

Sobre la economía mundial, el informe señala que está «resbalándose precariamente hacia la recesión». Recomienda liberalizar el comercio como la mejor cura, especialmente para los países más pobres, que según el BM serán los más golpeados por esa recesión.

Incluso antes de los atentados terroristas del 11 de setiembre, los tres motores más importantes de la economía mundial -Estados Unidos, Europa y Japónexperimentaban una desaceleración en forma simultánea por primera vez desde mediados de la década de 1970, indica el BM.

Pero los atentados en Washington y Nueva York impactaron negativamente en la ya complicada economía estadounidense, lo cual rápidamente se sintió en todo el globo, agregando un riesgo «particularmente grave» para la posibilidad de una pequeña recuperación para el año próximo, agrega.

Pronóstico

El BM pronostica que la economía global crecería el año próximo un modesto 1,6% y que el crecimiento en el mundo subdesarrollado será de 3,7%, después de caer a 2,9% en 2001.

La única vía para escapar de esta crisis tanto para países industrializados como para los subdesarrollados, argumenta el BM, es volver a dinamizar el flojo comercio mundial, que creció 13% en 2000 y sólo 1% en 2001, sufriendo «una de las más severas desaceleraciones en tiempos modernos». Su estimación es que las exportaciones mundiales crezcan 7,2% durante 2002 y 2003.

El reporte anual insta a los líderes mundiales a revivir en la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que se celebrará en Doha las conversaciones para liberalizar el comercio .

Los países pobres, muchos de los cuales tienen «persistentes dudas sobre las nuevas negociaciones sobre comercio», recibirían la mejor ayuda si las naciones ricas redujeran sustancialmente sus aranceles contra la importación de bienes de baja tecnología, como producción agrícola y productos textiles, considera el BM.

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