Previsible: sólo crecen los préstamos en dólares
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Una evolución diferente registraron los créditos prendarios y los personales. Los primeros cayeron 21,2% en los últimos doce meses, aunque nuevamente el impacto fue mayor en los préstamos asignados en moneda local. Según se des
prende del informe, los créditos de este tipo en pesos cayeron 35,8% y 20,4% si se consideran los otorgados en dólares. Pero además, 96% de estos préstamos ya está pactado en dólares. Así, de los 4.292 millones en préstamos prendarios existentes a fines de julio, 4.116 millones son en dólares y apenas 176 millones están en pesos. La evolución de este sector crediticio se refleja en el comportamiento del sector automotor, donde la producción y las ventas al mercado interno siguen cayendo fuertemente.
Frente a esta caída, según explicó Miguel Kiguel, presidente del Banco Hipotecario, la posibilidad de dolarizar la economía podría favorecer la demanda de créditos, ya que «si la gente cobrara en la misma moneda en que tiene su deuda, sería positivo para recuperar la confianza en el mercado». Para Kiguel actualmente el principal miedo del público para tomar nuevos créditos hipotecarios es el temor a una devaluación, lo que «desaparecería totalmente con una dolarización».
La crisis y el aumento importante en las tasas de interés también golpearon, aunque en menor medida, a los créditos personales. A julio pasado las colocaciones alcanzaron los $ 9.310 millones, 1,9% menos que en junio y que julio del año pasado. En la comparación interanual, la caída de los créditos en pesos fue mayor, ya que alcanzó 2,9%, mientras que en dólares se redujo apenas 0,1%. A diferencia de los prendarios e hipotecarios, 65% de los préstamos personales está pautado en pesos, mientras que 35%, en dólares.
Con respecto a los créditos hipotecarios, para los próximos meses, Kiguel pronosticó que las previsiones de todo este mercado para el segundo semestre del año serían de una demanda de $ 1.000 millones, unos $ 500 millones menos que las previsiones de comienzo de año. El motivo de esta caída sería «el miedo de la gente de tomar créditos en dólares a largo plazo ante el temor de problemas económicos más graves», con lo que una alternativa válida es la «dolarización de la economía», proceso que hoy «se está dando de hecho con el traspaso de depósitos de pesos a dólares», explicó Kiguel.
En esas circunstancias, o en un ciclo de estabilidad financiera, los analistas del Banco Hipotecario esperan que con un crecimiento de 4% de la economía, los créditos lleguen a 10% del PBI y superen 3% actual. La cifra parte del análisis de que habría una demanda insatisfecha de viviendas para 500.000 familias, según las estimaciones del propio Hipotecario.




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