El escándalo de Siemens en Alemania por los sobornos pagados en decenas de países para garantizarse contratos públicos ya tiene su primer condenado. Reinhard Siekaczek, uno de los ex gerentes de la empresa, fue sentenciado en Munich a dos años de prisión en suspenso y una multa de u$s 170.000, acusado de 49 cargos en su contra por haber sobornado a funcionarios extranjeros durante la negociación de contratos con la empresa alemana.
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El caso de Siekaczek no es uno de los más cercanos con el escándalo que toca a la Argentina. El fue condenado por pagar sobornos en contratos relacionados con telecomunicaciones, aunque en medio de un proceso que involucra a otros 300 funcionarios de Siemens de distintas áreas.
La diferencia con ellos es que Siekaczek colaboró con la Justicia reconociendo los cargos y aportando datos. Por eso la pena que se le aplicó es relativamente leve, de acuerdo con lo que declararon los fiscales del caso. Y no fue una ayuda leve: la propia fiscalía reconoce que realizó una extensiva declaración sobre los hechos por los que se acusa a Siemens y que su exposición sirvió también para probar claramente que él había seguido una práctica común en la empresa para pagar los sobornos.
Felicidad
A la salida del juzgado el ejecutivo sentenciado declaró: «Estoy feliz que todo esto haya terminado». Antes de eso, había explicado claramente en el juicio cómo fueron los procedimientos de pago de sobornos en Siemens, lo que ahora complica al resto de los ejecutivos acusados, incluso en el caso relacionado con la Argentina y el contrato para la confección de los DNI durante el gobierno de Carlos Menem.
«Todos los gerentes fueron naturalmente informados de la función que yo ejercía», reconoció Siekaczek en el expediente con relación a la práctica de pago de sobornos. «Obviamente, todos conocíamos que se pagaban comisiones para asegurarnos los contratos.»
Efectivo
También explicó en su confesión ante los jueces que los pagos se realizaban en efectivo y que eran transportados «muy discretamente» en un procedimiento que sólo conocíaun pequeño círculo de colaboradores. «Está muy claro para todos que esto no se hizo de acuerdo con la ley.»
De todas formas, en su declaración se reservó una estrategia para su defensa: « Nosotros no hicimos esto en beneficio propio, sino para la empresa», explicó. «Yo no recibí ningún bonus especial por esta tarea. No obtuve ningún beneficio.»
Siekaczek explicó también que para generar los fondos disponibles para pagar los sobornos se apeló a un sistema de contratación de consultoras: «No vi otra posibilidad», dijo como arquitecto del esquema de coimas a funcionarios extranjeros.
Es precisamente el procedimiento que se investiga con relación al contrato de los DNI con la Argentina. El supuesto pago al Ministerio del Interior durante el gobierno de Eduardo Duhalde, por el que Siemens habría girado u$s 10 millones, se hizo a través de una consultora suiza que se presentó formalmente ante la empresa alemana ofreciendo «salvar» ese contrato que Fernando de la Rúa había cancelado. Esa es la línea argumental que siguen los fiscales de Munich para la mayoría de los casos de sobornos en el extranjero que todavía siguen investigando.
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