Una gran tajada sacaron las provincias con el nuevo acuerdo firmado con la Nación, donde quedó en evidencia que de un día al otro la deuda de las provincias quedó transferida al Estado. Hay tres hechos que hacen pensar en este final feliz, sobre todo para las provincias mas indisciplinadas como Buenos Aires. En el acuerdo el Estado dice que si bien se hará cargo de los u$s 16.000 millones de deuda provincial, la misma estará garantizada con los recursos provenientes del régimen de coparticipación federal de impuestos o el régimen que en el futuro se reemplace. Sin embargo hay que recordar que casi la totalidad de esta deuda ya estaba garantizada con los recursos de la coparticipación, y a pesar de ello los acreedores vieron cambiar fácilmente las reglas de pago.
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Mientras tanto, como hay tres años de gracia para los vencimientos de capital de esa deuda, las provincias tendrán tiempo de sobra para quitar esa cláusula, y que estas deudas convertidas en un bono nacional ya no se descuenten de la coparticipación. Lo que no significa otra cosa que el Estado asume como propia la deuda provincial.
En tanto el Estado ya dio la primera señal de benevolencia en este sentido: garantizará que los servicios de la deuda pública reprogramada de cada provincia no supere en 15% de afectación a los recursos de la coparticipación. No queda claro si el Estado se hará cargo del pago de intereses que supera ese monto o si habrá una nueva reducción de tasas para los tenedores de bonos provinciales o para los bancos acreedores. Asimismo, el seguro de cambio para los u$s 2.900 millones que se adeudan a organismos internacionales, va en el mismo sentido. La Nación destinará recursos vía presupuesto para que las provincias salden esa deuda con un dólar a $ 1,40.
• Puntos de interés
De la lectura detallada del acuerdo, surgen otros dos puntos interesantes para las provincias:
• El impuesto al cheque además de coparticiparse 30% será de libre disponibilidad, es decir, las provincias no deberá distribuirlo entre los municipios según obliga la Ley 23.548.
• Asimismo, para firmar el acuerdo, inicialmente el Estado había requerido que las provincias se comprometan a reducir 80% el déficit fiscal de este año. Ahora ese porcentaje se redujo a 60% y, en ningún momento, la Nación impide la emisión de bonos provinciales. Lo cual hace pensar que estas cuasimonedas serán la fuente única de financiamiento que tendrán las provincias.
En concreto, resta preguntarse qué ganó la Nación en este acuerdo, que sólo agrega un parche más al intrincado laberinto que ya es la actual ley de coparticipación, y cuánto perdió. Todo parece ser por eliminar el piso de la coparticipación de $ 1.187 millones y poder cerrar el presupuesto para negociar la ayuda externa. Un costo muy alto, que deja un mal precedente para las provincias más disciplinadas y sigue quitando seriedad al país.
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