30 de marzo 2001 - 00:00

Provincias exigen independencia para manejar crisis por aftosa

Los casos de aftosa continúan multiplicándose en la región central del país -oficialmente hay más de 110 focos-y existen sospechas que involucran a provincias no contempladas dentro del campo de vacunación determinado por el SENASA que complican aun más el panorama. Por caso, disgustados con el SENASA, las provincias de Corrientes, Entre Ríos y Misiones reclamaron a la Nación la autorización para instrumentar una barrera mesopotámica que les permita planificar y ejecutar una estrategia sanitaria regional.

Como marco de esta crisis -que afecta en gran medida a la Pampa Húmeda-el titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Dardo Chiesa, reconoció que hay mucha incertidumbre sobre la futura política de la Secretaría de Agricultura -ahora bajo la conducción de Marcelo Regúnaga-, a la vez que informó indignado que «hay cerca de 300 focos, no menos de 100». En lo que respecta a la decisión tomada por la región mesopotámica, la información fue confirmada por el gobernador entrerriano, Sergio Montiel, quien ayer mantuvo un encuentro con el embajador de Uruguay en la Argentina, AlbertoVolonté Berro, donde discutieron acerca de la dura medida del país oriental -que ya no está en curso-de cerrar los puentes internacionales por temor al avance de la fiebre bovina.

Montiel confirmó a Volonté Berro lo que había anticipado días atrás: pedirá al gobierno federal la reestructuración del SENASA, para que las provincias puedan recuperar sus atribuciones en el control de la sanidad animal. El mandatario aseguró que hoy participará de un desayuno de trabajo con el presidente Fernando de la Rúa, en el cual presentará la documentación pertinente para lograr este objetivo.

«La región mesopotámica debe quedar separada del resto del país para permitir la comercialización»,
expresó Montiel, agregando que «es una infamia lo que está haciendo el SENASA con el problema de la fiebre aftosa, particularmente en nuestra región».

La intensión expuesta por el mandatario entrerriano fue confirmada por el director de Ganadería de esta misma provincia, Alfredo Montiel Barbará, tras reunirse ayer en la ciudad correntina de Curuzú Cuatiá con sus pares de esa provincia, Luis Horacio Azar, y de Misiones, Rodolfo Jaquet, encuentro en el que redactaron la Declaración de Curuzú Cuatiá. La opinión de funcionarios y productores es que «no hay una política sanitaria para las provincias sin aftosa» y que las decisiones del SENASA «obedecen a intereses sectorial de algún lugar del país, que nos están dejando fuera de las negociaciones internacionales de las carnes», tal cual lo expresó Montiel. Otra de las cuestiones que genera distancia con el SENASA es el corte del tránsito del pasado fin de semana en el puente internacional General Artigas, que vincula las ciudades de Colón y Paysandú, ya que la medida tomada por el Uruguay fue motivada por un error en la página Web del SENASA, que indicó a los departamentos entrerrianos de Colón, Islas y Nogoyá bajo sospecha en materia de fiebre aftosa.

Al respecto, la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER) emitió un comunicado en el que considera la información errónea del SENASA a una operación de «oscuros intereses».

Montiel Barbará recordó también que el gobierno entrerriano está realizando controles de ingreso de hacienda durante las 24 horas en la zona del túnel subfluvial, en Brazo Largo-Zárate y en el límite con Corrientes. Una de las provincias que está seriamente comprometida por la aftosa es Santa Fe, cuyo gobernador, Carlos Reutemann, declaró ayer a la industria frigorífica dedicada a la exportación de cortes crudos de carne bovina en estado de emergencia debido al cierre de los mercados internacionales por la reaparición de focos.

De esta manera, el decreto del gobierno santafesino autoriza a dependencias provinciales como la Empresa Provincial de la Energía (EPE), la Administración Provincial de Impuestos (API) y la Secretaría de Acción Comunitaria a la aplicación de planes especiales de ayuda a las empresas y trabajadores afectados en la declaración de emergencia.

La emergencia del sector durará mientras persista el cierre de los mercados tradicionales o se reubiquen mercados alternativos que permitan recuperar el nivel de actividad de las plantas industriales a niveles similares a los alcanzados en la primera quincena de marzo de 2001.

Vacunas

Por su parte, en la región noroeste, los productores y las autoridades agrícolas y sanitarias de Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca y Santiago del Estero ya tomaron la determinación de comenzar a vacunar «en forma preventiva», para impedir la propagación de la aftosa.

«Se pueden realizar muchos controles en las rutas y en los frigoríficos, pero seguirán existiendo canales de peligro», aseguró el director de Agricultura y Ganadería de Tucumán,
Fernando Pérez, justificando así la decisión de vacunar tomada en la reunión efectuada en la Sociedad Rural de Tucumán (SRT).

El titular de la SRT,
Roberto Martínez Zavalía, se encargó de aclarar que la vacunación tendrá un carácter estrictamente preventivo, por lo que no debe generar ningún tipo de pánico, ya que «es la medida más importante que se puede tomar en defensa de esta amenaza».

Además, Pérez precisó que la decisión no tendrá consecuencias para los productores del NOA, ya que «lo único que puede ocurrir es que pierda el status de región libre de aftosa sin vacunación para pasar a otro similar pero con vacunación, calificación que tuvo el país hace años».

Ahora
el problema es cómo conseguirán las dosis y, en este sentido, es que las autoridades del NOA elaboraron un documento que elevarán a De la Rúa, en el que solicitan 2 millones de dosis al SENASA para concretar la campaña de vacunación, y también exigirán que la región sea incluida en la política de prevención de la enfermedad, de modo que la Pampa Húmeda no sea la única en contar con atención y asistencia. Los funcionarios reclamarán que el NOA reciba las vacunas a fines de abril próximo a más tardar, a la vez que pedirán al SENASA por información veraz sobre la detección de la enfermedad, porque especulan con que la región podría estar rodeada de focos, lo que pondría en riesgo su status sanitario.

La contracara de estos casos se observa en el sur del país, donde que el gobierno nacional resolvió excluir a las provincias de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego de la prohibición para movilizar ganado, la cual está vigente desde el martes 20 del corriente y por espacio de 21 días para todo el resto del país. La resolución, publicada ayer en el Boletín Oficial, informa que la medida está basada en que la Patagonia, «por sus características geográficas, climáticas y productivas, es y ha sido históricamente libre de fiebre aftosa».

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