Provincias podrán ahorrar u$s 2.500 millones
-
Para que salga bien el plan los que apostaron al dólar deben perder
-
El Gobierno aseguró que la pobreza infantil cayó a 42%, casi 30 puntos desde finales de 2023
Los funcionarios de las provincias, que siguieron las negociaciones por los diarios y casi no estuvieron directamente involucrados, consideran positiva la baja de tasas y la postergación de vencimientos. Sin embargo, aseguran que no soluciona el problema de una abultada deuda ni de la concentración de vencimientos.
Por supuesto, algunas provincias tienen situaciones más comprometidas que otras. Según información del Ministerio de Economía, la provincia de Buenos Aires debería pagar 1.082 millones de dólares en concepto de intereses de la deuda el año que viene, contra 369 millones de dólares que erogó en 2000. Formosa también tiene una situación comprometida, con pagos de 160 millones de dólares, mientras que Córdoba tiene que pagar intereses por unos 145 millones de dólares.
En cambio, San Luis (una de las más ordenadas financieramente) sólo debe pagar 4,8 millones de dólares y La Pampa 21,4 millones de dólares.
Asimismo, también se terminó de cerrar las características del canje con las AFJP. Se rescatarán bonos Pagaré por 3.000 millones de dólares que los fondos de pensión tienen en cartera, a tasas cercanas a 22 por ciento anual. Estos títulos serán reemplazados por un nuevo bono a diez años.
Una de las características del nuevo título que recibirán las AFJP es que capitalizará intereses en los primeros dos o tres años, mientras que el capital se pagará al final. El ahorro para el Estado por esta transacción se aproxima a los 700 millones de dólares por ahorro en el pago de intereses durante 2002.
Todavía se sigue negociando la característica de la garantía que tendrán estos títulos, cuyo rendimiento no superará 8% anual. En principio tendrán cobertura de la recaudación impositiva (específicamente el impuesto al cheque), pero es una cuestión que aún se está negociando.
La Superintendencia de las AFJP tomará cartas en el asunto en las próximas horas. El organismo debe modificar el menú de inversiones de las compañías. Entre otros cambios, se habilitará una ventanilla para que inviertan en títulos públicos (o préstamos) garantizados y se reducirá el porcentaje que se permita en fideicomisos financieros (que es la estructura utilizada para «empaquetar» los bonos Pagaré).
Por último, el canje con los bancos quedó reducido a su mínima expresión. Incluso aún no se sabe si tendrá lugar alguna operación.
Lo único que podría tocarse son los bonos Pagaré en poder de las entidades. Estos títulos serían refinanciados en sus condiciones de pago, pero ni siquiera se tocarían las tasas. Específicamente, podría capitalizarse el pago de los intereses por un par de años para desahogar al gobierno. De todas formas, se trata de un ahorro transitorio casi insignificante para las cuentas del Estado.
Asimismo, se resolvió dejar afuera de cualquier operación de canje otros títulos de corto plazo, como los BONTES.




Dejá tu comentario