25 de febrero 2004 - 00:00

"Que los argentinos se arreglen solos"

Lo dijo ayer José María Aznar en Madrid, en un encuentro con latinoamericanos convocado por el banco BBVA. El jefe del Gobierno español, que en dos meses deja su cargo, se mostró optimista frente a un acuerdo con el FMI. Pero aclaró que hoy no es ése el problema. «España siempre ayudó a la Argentina. Ahora falta que la Argentina se ayude a sí misma. No hay futuro económico al margen de los sistemas financieros internacionales», fue la recomendación. Casi un calco de la charla que mantuvo con Néstor Kirchner durante una cena con las esposas de ambos en el último viaje del Presidente a España. Un mensaje que pareció estar destinado más a Roberto Lavagna que al propio Kirchner por la demora en la negociación con acreedores. Por eso ayer Aznar insistió: «Es lógica la postura de los acreedores y de las autoridades argentinas, pero si nadie pagara sus deudas, el mundo sería un caos».

Que los argentinos se arreglen solos
Madrid - «La Argentina debe ayudarse a sí misma.» «No hay salvación posiblesi se produce una ruptura entre las autoridades argentinas y el FMI.» «No existe futuro económico al margen de los sistemas financieros internacionales.» «Si nadie pagara sus deudas, el mundo sería un caos.»

Como si dictara un catálogo, el presidente español, José María Aznar, eslabonó ayer en esta ciudad estas definiciones para referirse al caso argentino mientras el gobierno de Néstor Kirchner encara una dura pulseada con los acreedores y el FMI por la renegociación de su deuda en default.

Durante un encuentro de casi una hora y media con un grupo de periodistas latinoamericanos convocados por el banco BBVA en el Palacio de La Moncloa, el mandatario -que en abril dejará el gobierno tras ocho añosabordó el capítulo Argentina y se mostró optimista respecto de las posibilidades de acuerdo con el FMI.

Sobre la postura que tomará su gobierno a la hora de votar la segunda revisión de las metas argentinas, Aznar fue explícito. «España -dijo-siempre ayudó a la Argentina.Ahora falta que la Argentina se ayude a sí misma.» La frase generó una risa general, que inició el mandatario, en el Salón de los Tapices, donde recibió a los cronistas.

Así y todo, fue menos terminante sobre el resultado final de ese proceso. «Creo que hay una voluntad positiva por parte de las autoridades financieras internacionales; y espero y deseo que la haya también por parte de las autoridades argentinas

En la misma línea, consideró que se realizan esfuerzos para alcanzar un acuerdo « razonable» y «positivo» que «dé tranquilidad a los inversores, garantías razonables a los acreedores y que permita que el país siga en una senda de crecimiento.»

Consultado sobre la quita de 75% de deuda propuesta por el gobierno, Aznar matizó la respuesta con una sonrisa. «Es
lógico que los acreedores tengan un impulso importante -dijo sonriendo-por cobrar su parte de la deuda». Y, más serio, completó la cita diciendo que «también es entendible que las autoridades argentinas planteen cuestiones de modo que les resulte más llevadero para el país».

•Comparación

-Si usted le prestara dinero a alguien que lo necesita y pasado un tiempo esta persona dice que sólo le devolverá 25 por ciento de lo que le prestó, ¿usted qué haría?, le preguntó este cronista.

-(Risas). Lo he dicho: es lógicala postura de los acreedores y de las autoridades argentinas. Pero si nadie pagara sus deudas el mundo sería un caos.

En un paneo amplio sobre la situación de Latinoamérica, el presidente español incluyó a la Argentina en comparación grata: dijo que podría imitar el crecimiento que España tuvo en la última década.

Consultado sobre si la « receta española» -que le permitió crecer en promedio 3% anual en los últimos ocho años-podría repetirse en países de América latina, Aznar recordó que en los '60, «la Argentina tenía tres veces la renta de España» y que podría seguir esa senda
.

De todos modos, citó el caso argentino como una «crisis terrible» y agregó, en otro tramo, que «es difícil encontrar una crisis más grave» que la de la Argentina. Aportó, al respecto, que ese proceso «llevará muchos años, no dos o tres».

En ese punto, focalizó sobre el mantenimiento de las relaciones entre la Argentina y ese organismo.
«No creo que haya salvación ni horizonte posible si se produce una ruptura entre las autoridades argentinas y el FMI.» Y seguidamente, profundizó el concepto: «No creo que pueda existir futuro económico para ningún país al margen de los sistemas financieros internacionales».

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