«Quiero que cerremos el acuerdo ya y empecemos a trabajar juntos.» Fue Mauricio Macri y no Ricardo López Murphy quien pronunció esa frase, el martes por la noche, durante el encuentro que mantuvieron en lo de Felipe De la Balze. Cabe la aclaración, porque el presidente de Boca fue el más reticente, hasta ahora, en producir una integración con López Murphy. Actitud que, por otra parte, provocó siempre en el economista la sospecha de que Macri podría ser, voluntariamente o no, una pieza del juego duhaldista en la provincia de Buenos Aires.
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Tampoco López Murphy coincidió esa noche con su temperamento habitual respecto de una alianza entre Compromiso para el Cambio y Recrear. Hasta ahora él venía insistiendo en que debería formarse una coalición muy extensa contra el bloque que representan Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. Pero, a la hora de una definición precipitada, el economista prefirió aplicar el freno. «Deberíamos trabajar más personalmente, conocernos y ganar confianza», interpuso López Murphy, casi bajando los ojos hacia el piso, en una actitud que no hace juego con su contextura física ni con el temperamento que se le conoce.
Macri se relajó y López Murphy propuso un programa mínimo: «Unamos nuestras fundaciones, incorporemos masa critica inclusive con fundaciones extranjeras a las que estamos ligados, y comencemos a hacer propuestas sobre cuestiones importantes. Se me ocurre que deberíamos empezar por seguridady desarrollo económico-social. Mientras tanto, armamos el relato».
Alguien preguntó en la mesa a qué se refería con esta expresión, «el relato», tal vez secuela de las conversaciones de López Murphy con Elisa Carrió. « Tenemos que explicar las razones de nuestra asociación, proponer argumentos y ampliar la base política hasta llegar a una ecuación electoral.»
• Candidaturas
Llegados a este punto, la conversación no avanzó por temor a empantanarse en cuestiones imposibles de ser definidas a esta altura. ¿Quién se postulará en la provincia? ¿Quién en la Capital Federal? Según lo que cada jefe partidario comentó a sus amigos en las horas previas al encuentro, las posturas son más plásticas de lo que se podría imaginar. Por más que López Murphy siga teniendo reservas sobre el vínculo Macri-Duhalde: llegó a temer, contra toda lógica, que el caudillo peronista sería capaz de estimular la candidatura del presidente de Boca en la provincia con el solo objeto de sacarle votos. Un error de información: el duhaldismo pretende que Macri no se presente en las próximas elecciones.
Cada uno de los dos contertulios del martes siguió con su rutina después del encuentro. Macri, preparando el lanzamiento de su partido en la provincia de Buenos Aires. Será mañana, en Tandil, la ciudad donde nació el titular de Compromiso para el Cambio. López Murphy continuó tejiendo acuerdos con los sectores más diversos, que incluyen a peronistas antiduhaldistas, de los que congregan Alberto Oliva y Jorge Triaca (h).
En las sedes de las dos fuerzas había optimismo ayer. Por más que crujieran algunos sectores que se perjudicarán con la asociación. El caso más evidente es el de los duhaldistas que, hasta ahora, buscaron en el macrismo un refugio en el cual resistir los rigores de Kirchner. Sobre todo en la Capital (con la excepción de Jorge Argüello, quien aspira a convertirse en vocero del gobierno en la Cámara de Diputados, adonde llegó por los votos de Macri). Para la pequeña historia de cada agrupación quedaron las imputaciones sobre la filtración que permitió que la reunión del martes trascendiera. En la sede del macrismo las miradas confluían con unanimidad en Horacio Rodríguez Larreta (h), quien había acompañado a Macri con Eugenio Burzaco.
La sospecha tal vez sea injusta: sólo se basa en que el vicepresidente del partido completó su derrota en esa comida, después de haber auspiciado durante mucho tiempo las ventajas de una alianza con Duhalde. Pequeñas cosas.