Una baja de 0,60% para el Dow que quedó en 10.502.40 puntos, una suba de 1,69% para el NASDAQ, 1.732 millones de acciones operadas en el NYSE y 2.031 millones en el mercado electrónico, y sin embargo a pesar de lo que pudieran sugerir estos números, fue posiblemente la jornada más «rara» de los últimos seis meses. Está bien que fue fin de semestre y esto suele complicar algo las cosas, pero seguramente no tiene porqué tener nada que ver con que por segundo día consecutivo se le rompieran las computadoras al NASDAQ. Dicen que para hoy estaría todo arreglado, pero nadie está muy seguro del daño que puedan haber sufrido los que esperaron hasta la última hora de la rueda para completar sus operaciones de «window dressing». Por lo pronto, el Dow que rozaba los máximos del día en 10.605 puntos, se derrumbó a pique para quedar apenas 7 puntos por encima del mínimo del día. En el NASDAQ, simplemente se prolongó en 60 minutos el horario de cierre (aunque finalmente parece que decidieron tomar el valor de las 17.47 como cierre), en vista de que al menos dos (hay quien dice que tres) de los sistemas que integran este mercado, dejaron de funcionar. Más de uno se preguntaba entonces a viva voz, qué pasaba con los «famosos» sistemas de backup. La última vez que había ocurrido algo así en el mercado electrónico fue durante marzo, y el 8 de junio una falla general puso al NYSE al margen del mercado. Con un poco de suerte y si todo anda bien hoy, lo del viernes quedará como una anécdota más del mercado. Lo más destacado de la jornada pasó por el inesperado anuncio de que la economía sigue avanzando a toda máquina, lo cual quiere decir que no estamos andando por los caminos de la recesión, y el inusual final a la historia de fusión de Honeywell y General Electric. Es cierto que pasaron muchas otras cosas, pero es tiempo de hacer el repaso semestral. Luego de muchos vaivenes, finalmente las cosas resultaron «menos mal» de lo que vinieron apuntando durante la mayor parte de los últimos seis meses. El Dow quedó con una baja de 2,665 en tanto el NASDAQ pierde un «razonable 12,7 por ciento». Las acciones de Internet que había reducido en 60 por ciento su precio finalizaron con una baja de 38 por ciento y la única luz la dieron las empresas más pequeñas, englobadas en el Russell 2000, que han ganado 6,19 por ciento. Una mención especialmente para Alan Greenspan, que a pesar de recortar seis veces el costo del dinero que otorga la Fed recibió como contestación una suba del costo del dinero en el mercado, que impulsó más de 6 por ciento las tasas de largo, aunque obtuvo algún resultado en períodos más cortos.
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