21 de enero 2004 - 00:00

Quieren dólar alto y facilitan compra

Aprovechando la fuerte oferta de dólares en la plaza, el Banco Central liberó algunas restricciones a la compra de divisas. Básicamente, duplica el tope mensual para comprar a público y a empresas. También flexibiliza restricciones a importadores. Todo apunta a crear algo más de demanda y evitar que la cotización caiga por debajo de $ 2,90. De todas maneras, el impacto de estas medidas anunciadas ayer sería limitado. En las últimas jornadas se estuvo observando una activa participación del Banco Nación en la compra de dólares. Lo hace con una recaudación y un superávit fiscal que este mes serían reécord nuevamente. La intervención del Banco Central ya no es suficiente, y la entidad que preside Alfonso Prat-Gay, más que preocuparse por la performance de la moneda norteamericana, mira el eventual impacto inflacionario que tendría la constante emisión de pesos. Hasta ahora no lo tuvo.

Una serie de medidas para liberar más el mercado cambiario dio a conocer ayer el Banco Central. La autoridad monetaria quiere que haya una demanda adicional de dólares que, de acuerdo con las normas sancionadas, podría incrementarse en u$s 100 millones adicionales por mes.

Aunque se conocieron cuatro medidas, dos son las más importantes porque impactan directamente en el público y las empresas:

Aumento del cupo para comprar dólares: el límite mensual para el público y sociedades era de u$s 500.000 mensuales. Ahora se elevó al doble, un millón de dólares por mes. Existen unas 200 personas (físicas y jurídicas) que están adquiriendo mensualmente una suma cercana al tope que, eventual-mente, podrían duplicar esa compra, lo cual sumaría u$s 100 millones mensuales como máximo.

Más flexibilidad para importadores: hasta ahora, a partir de la adquisición de dólares para comprar en el exterior había un plazo máximo de 270 días para que hagan efectiva la importación de bienes de capital por montos superiores a los u$s 50.000. Para el resto de los productos importados, el plazo máximo era de 180 días. Ahora, los importadores tiene 360 días a partir de la compra de las divisas y para ingresar el despacho a la Argentina. Esto les da más facilidades a algunos sectores que en ocasiones sufren demoras de distinto tipo para ingresar el bien importado.

También se resolvió flexibilidad para que accedan a divisas empresas y bancos que participan en operaciones a futuro y precisan entregar divisas como garantía.


• Objetivo

Con estos pasos, el titular del BCRA, Alfonso Prat-Gay, procura disminuir todo lo que pueda la participación de la entidad en el mercado cambiario. Ocurre que con la agresiva compra de dólares de diciembre y lo que va de enero ya superó el nivel máximo de base monetaria que había previsto hasta marzo. El 15 de enero, último dato disponible, la base ya ascendía a $ 47.232 millones contra $ 47.225 millones previsto como techo en el programa monetario de este año.

El Central redujo en los últimos días su compra diaria de divisas, que se ubicó en u$s 25 millones, cuando el nivel diario estaba entre los u$s 30 y los u$s 35 millones.

Esto se debe a que la compra de dólares tiene como contrapartida la emisión de pesos, lo cual aumenta el circulante. El BCRA no está especialmente preocupado por haber sobrepasado la meta de emisión, pero la intención es que el desvío sea lo más acotado posible.

Por eso, una de las medidas pasa por reemplazar la compra de dólares oficiales por la del sector privado, a lo cual podría contribuir esta nueva flexibilización. Otra alternativa, en plena ejecución, pasa por mantener firme la colocación de Lebac y Nobac, con el objetivo de ir absorbiendo los pesos «sobrantes»
. Ayer absorbió más de $ 300 millones o sea el equivalente a 4 días de compra de dólares.

De todas formas, al no registrarse peligros inflacionarios (la estimación de los economistas en la encuesta del BCRA indicaba 0,8% de aumento de precios para este mes), la necesidad de absorber pesos con rapidez se diluye.

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