El ministro Lavagna explicó ayer al presidente Kirchner los detalles de su reciente viaje a Nueva York. En una reunión realizada en Casa de Gobierno cerca del mediodía el titular del Palacio de Hacienda además logró la aprobación para otras medidas, puntualmente para pymes (ver nota aparte). Ante la gran cantidad de versiones circulantes, Lavagna salió a desmentir una vez más que se aplicará una quita a los BODEN que fueron entregados a ahorristas, jubilados y estatales en sus diferentes series.
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Trascendió también que el plan oficial se mantiene: tal como señalara este diario ayer, la designación de los bancos asesores se hará en dos semanas e inmediatamente se efectuará el road-show o presentación de la iniciativa del gobierno en las principales capitales del mundo. Roberto Lavagna no ocultó su malhumor ayer por diferentes comentarios con cambios a la propuesta que fuera anunciada en Dubai en el marco de la Asamblea Anual del FMI. Fiel a su estilo, acusó a maniobras de acreedores detrás de difusión de las mismas.
Estas fueron las principales declaraciones sobre la situación actual de la renegociación de la deuda realizadas por el ministro por radio «América»:
• Los encuentros en Nueva York no fueron herméticos ni reservados. Simplemente a partir del día 20 va a haber una serie de reuniones que llevamos los grupos consultivos, de los acreedores, que se van a hacer en 8 o 9 ciudades del mundo. Y ésa de alguna manera fue una reunión preparatoria. Por el otro lado, una reunión sobre la discusión de cómo funciona el sistema financiero internamente en la Argentina.
• La del BODEN es una maniobra muy grosera. Fundamentalmente fue tomada por un diario en la Argentina (en referencia al monopolio «Clarín»). En juego imagínese que lo que está, nada más y nada menos, son los 40.000 millones de dólares. Dos veces el presupuesto de la Argentina. Efectivamente hay intereses en incluir a los BODEN, en que la Argentina entre en conflicto con el Fondo Monetario y también le saque el carácter de acreedor privilegiado. Pero en ninguna de las reuniones que hemos tenido, en ninguna, ni las reuniones de carácter grupal ni las reuniones de carácter bilateral, nunca ninguno de los sectores con los cuales estuvimos reunidos planteó una cosa de esta naturaleza. Por supuesto, que si alguien la plan-teara, desde ya la respuesta es terminantemente no. La propuesta que se hizo en Dubai es muy clara. Los compromisos con el Fondo están y los compromisos, sobre todo con los tenedores de BODEN, también están. Se han estado pagando normalmente y se seguirán pagando normal-mente, y no se van a incluir en la deuda a reestructurar.
• En esto el gobierno no se va a mover un centímetro de lo que ha sido su posición. Nadie se animaría a plantearlo en una reunión, sino que buscan caminos indirectos, como éste que usaron el fin de semana o intentan generar un ruido adicional en torno a cuestiones de comisiones y demás que tampoco existen. Pero vamos a tener que acostumbrarnos a este tipo de maniobras y lamentablemente que alguien o por descuido o porque vaya a saber qué razón termina siendo vehículo de esas maniobras.
• No hay que asustarse con los juicios. En este tipo de casos de default, de deudas que están impagas, siempre hay juicios, pero no hay un solo caso en la historia, por lo menos en la historia moderna, en que estas cosas se hayan arreglado a través de un juicio. Son presiones que hacen los mismos que peleando por estos 40.000 millones de dó-lares tratan de meter en la bolsa al Fondo, a los BODEN y demás; son los mismos que después presionan por la vía judicial. Lo peor que podría ocurrir es que nos asustáramos. No tenemos por qué asustarnos, hay que hacer la defensa legal que corresponde. Y, en ultima instancia, dejar que las cosas discurran. La Argentina es, somos un país soberano y en consecuencia eso le pone límites muy claros a la capacidad de los acreedores de cobrar por esta vía judicial.
• Los mercados entendieron muy bien que había una separación muy clara entre la deuda que un gobierno anterior declaró en default y las deudas que no van a ser reestructuradas, a punto tal de que a pesar de estas dudas que se tratan de crear y demás, si usted se fija el riesgo-país en los BODEN está en el orden de los 1.100, 1.200 puntos.
• Hay dos extremos: los inversores, los llamados fondos buitres, cuya posición va a ser siempre «no» a cualquier cosa que uno ofrezca porque su objetivo es conseguir alguna ventaja, algún tratamiento mejor que el que tiene el conjunto de los acreedores. En el otro extremo, usted tiene los inversores individuales, que son muchos, son alrededor de 500.000 básicamente en tres países que no tienen sofisticación financiera, que a lo mejor fueron inducidos a comprar esos bonos sin ser plenamente conscientes del riesgo y, que como cualquier individuo, como pasó con los depositantes en la Argentina, se sintieron muy mal de perder una parte del capital. Estos son los dos extremos, con reacciones más bien adversas. En el medio está el conjunto de bancos, el conjunto de los fondos de inversión, de pensión y demás, son los llamados inversores institucionales que tienen mayor grado de conocimiento de cómo funciona el mercado, que lo que pueden tener los individuos. Claramente conocen los números de la Argentina, porque lo hemos explicado, y saben que, en todo caso, nos movemos en el campo de lo posible y van a tratar de hacer una negociación realista, sin llegar a extremos de conflicto, como a lo mejor lo buscan los fondos buitres.
• El planteo actual es un conjunto de 12 bancos, por un lado, y después todos aquellos bancos que quieran voluntariamente intervenir en el canje de bonos; 12 bancos divididos en 4 regiones. Lo que no va haber acá y esto lo hemos explicado varias veces es lo que se llama un banco líder, que es el que después concentra el grueso de las comisiones como ha ocurrido a lo largo prácticamente de toda la década del '90. Acá va haber un juego mucho más abierto.
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