Ratificó Lavagna que no se aplicará quita a los BODEN
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Una familia porteña necesitó casi $2,5 millones en junio para ser considerada de clase media
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La industria cayó 5,7% anual en mayo, arrastrada por derrumbes en textiles, maquinaria y autos
• No hay que asustarse con los juicios. En este tipo de casos de default, de deudas que están impagas, siempre hay juicios, pero no hay un solo caso en la historia, por lo menos en la historia moderna, en que estas cosas se hayan arreglado a través de un juicio. Son presiones que hacen los mismos que peleando por estos 40.000 millones de dó-lares tratan de meter en la bolsa al Fondo, a los BODEN y demás; son los mismos que después presionan por la vía judicial. Lo peor que podría ocurrir es que nos asustáramos. No tenemos por qué asustarnos, hay que hacer la defensa legal que corresponde. Y, en ultima instancia, dejar que las cosas discurran. La Argentina es, somos un país soberano y en consecuencia eso le pone límites muy claros a la capacidad de los acreedores de cobrar por esta vía judicial.
• Los mercados entendieron muy bien que había una separación muy clara entre la deuda que un gobierno anterior declaró en default y las deudas que no van a ser reestructuradas, a punto tal de que a pesar de estas dudas que se tratan de crear y demás, si usted se fija el riesgo-país en los BODEN está en el orden de los 1.100, 1.200 puntos.
• Hay dos extremos: los inversores, los llamados fondos buitres, cuya posición va a ser siempre «no» a cualquier cosa que uno ofrezca porque su objetivo es conseguir alguna ventaja, algún tratamiento mejor que el que tiene el conjunto de los acreedores. En el otro extremo, usted tiene los inversores individuales, que son muchos, son alrededor de 500.000 básicamente en tres países que no tienen sofisticación financiera, que a lo mejor fueron inducidos a comprar esos bonos sin ser plenamente conscientes del riesgo y, que como cualquier individuo, como pasó con los depositantes en la Argentina, se sintieron muy mal de perder una parte del capital. Estos son los dos extremos, con reacciones más bien adversas. En el medio está el conjunto de bancos, el conjunto de los fondos de inversión, de pensión y demás, son los llamados inversores institucionales que tienen mayor grado de conocimiento de cómo funciona el mercado, que lo que pueden tener los individuos. Claramente conocen los números de la Argentina, porque lo hemos explicado, y saben que, en todo caso, nos movemos en el campo de lo posible y van a tratar de hacer una negociación realista, sin llegar a extremos de conflicto, como a lo mejor lo buscan los fondos buitres.
• El planteo actual es un conjunto de 12 bancos, por un lado, y después todos aquellos bancos que quieran voluntariamente intervenir en el canje de bonos; 12 bancos divididos en 4 regiones. Lo que no va haber acá y esto lo hemos explicado varias veces es lo que se llama un banco líder, que es el que después concentra el grueso de las comisiones como ha ocurrido a lo largo prácticamente de toda la década del '90. Acá va haber un juego mucho más abierto.



