Otra sorpresa brindó la entusiasta plaza local de acciones, que no se tomó ni el respiro de rearmar sus filas, cuando ensayó inmediatamente un furibundo rebote, sobre la baja sufrida en la rueda anterior. Ni palabras de Greenspan acerca de que al país le espera un camino difícil, ni los efluvios del «martes 13», tampoco el hecho de haber observado una serie de mercados referentes que se movieron en rojo, actuaron de dique ante una demanda firme y una oferta que se quedó sin nuevas órdenes en las alforjas. Todo sonó perfecto en la maquinaria bursátil argentina, generando un cierre del «diente de serrucho» de los gráficos, con la premisa de que el alza posterior, tras la baja, marcó un crecer hasta los 1.205 puntos. Esto dejó 2,6% al Merval, quedando muy lejos el Burcap, con sólo 0,9% y el de la Bolsa con 1%.
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El Grupo Galicia, papel que había marcado la resistencia a la baja de la fecha anterior, ayer se constituyó en la gran avanzada para el índice. Con su preeminencia en la ponderación del Merval, subió nada menos que 6,3% y rozó los 10 millones de papeles -unos $ 24 millones de efectivo-, acompañó Petrobras, con 2,7%, TECO con 2,6%, y por nivel porcentual -aunque no de peso-Comercial, con 5,3%. El total actuado llegó a los $ 9 millones de CEDEAR y con $ 71 millones en acciones. Un promedio de negocios que se está queriendo afirmar en una franja superior. Fascinante.
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