Fortaleza (especial) - Jorge Remes Lenicov pidió ayer «el apoyo de la comunidad internacional, no sólo de palabra, sino también con créditos» en su primer contacto con banqueros, economistas y funcionarios de organismos internacionales que participan de la 43ª Asamblea Anual del BID (Banco Interamericano de Desarrollo).
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La exposición del titular del Palacio de Hacienda fue en el marco del seminario «Argentina: perspectivas y lecciones para América latina», realizado en esta ciudad. Entre los asistentes se encontraron el viceministro Todesca; el secretario de Finanzas, Lisandro Barry; el vocero Eduardo Amadeo; el titular del Banco Nación, Enrique Olivera; el director del Banco Ciudad, Diego Santilli; el gobernador de Salta, Juan Carlos Romero; y Ricardo Gutiérrez, por el Provincia de Buenos Aires.
Sus principales afirmaciones fueron las siguientes:
• El tiempo es fundamental, ya que si la crisis se agrava, tendremos problemas más serios aún. Se trata de la crisis más seria (en la Argentina) desde la segunda mitad del siglo XIX, cuando el país se organizó políticamente.
• En 2001, el índice de riesgo-país de la Argentina alcanzó los 5.000 puntos, y hoy, un tercio de la población tiene problemas de empleo y 40 por ciento vive por debajo de la línea de pobreza.
• El gobierno no puede hacer políticas de choque, pues la Argentina no cuenta con el apoyo de los organismos internacionales, de modo que sólo le resta reorganizar la economía e intentar mantener el equilibrio.
• A mitad de año se verá una reversión de la crisis recesiva que atraviesa la Argentina, aunque para cumplir con ese pronóstico, el país necesita apoyo internacional.
• Si la Argentina vuelve a obtener financiamiento externo, esos recursos se destinarán para reservas, para garantizar que podamos intervenir en el mercado para regular el precio del dólar y para flexibilizar la plaza cambiaria.
• La desdolarización de las deudas fue producto de la presión social, y los depositantes ya habían sido muy castigados porque no podían disponer de sus depósitos, y, si hubiésemos desdolarizado a 1 a 1, seguramente se habrían producido grandes desbordes sociales.
• Hay que evitar que la crisis se profundice. Nosotros somos la última oportunidad para llegar a las elecciones de 2003.