8 de junio 2022 - 00:00

Ante el establishment, Guzmán defendió su programa y el nuevo impuesto extraordinario

La carga tributaria, el cepo y la inflación fueron ejes centrales del evento realizado en el Hotel Sheraton.

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En medio de la escalada inflacionaria y luego de la presentación del proyecto de impuesto a la “renta inesperada” generada por la guerra, el Gobierno participó del cónclave de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), una entidad que reúne a los popes del establishment local. El presidente Alberto Fernández dejó un mensaje grabado y el ministro de Economía, Martín Guzmán, habló de forma presencial en el cierre del encuentro, realizado ayer en el Hotel Sheraton.

Guzmán defendió el proyecto de impuesto extraordinario a la renta inesperada frente a un auditorio de empresarios, muchos de los cuales podrían verse alcanzado por el tributo y que en su mayoría rechazan la iniciativa. El ministro dijo que permitiría que el país “progrese sobre bases de equidad”.

“Renta inesperada no es un nuevo impuesto. Es una sobre-alícuota de un año en un contexto de guerra en Ucrania que ha generado un gran problema distributivo en todo el mundo”, afirmó el funcionario. Además, comentó que hay países “que ya lo adoptaron, para sectores específicos”. “No hay progreso si el crecimiento no es compartido. Cuando pasa algo tan extraordinario, como la guerra, nuestra responsabilidad es actuar para que la Argentina progrese sobre bases de equidad”, enfatizó Guzmán.

En el mismo cónclave, el titular de AEA, Jaime Campos, dijo que la iniciativa es “un retroceso”, la posición institucional de la entidad (ver aparte). Por fuera del encuentro, hubo algunos ejecutivos de empresas, como Antonio Aracre (de Syngenta), que se mostraron a favor.

Por otro lado, Guzmán rechazó las críticas a la presión tributaria y negó que haya un exceso de impuestos. Dijo que en la Argentina “es más baja que el promedio de la OCDE”, pero que el problema es la informalidad. “Si tuviéramos niveles de formalidad como los países de la OCDE, la discusión sería otra”, apuntó.

“La sostenibilidad fiscal es un activo: si se toman medidas que le generen un daño mayor al Fisco, eso va a provocar mayor inestabilidad”, enfatizó.

Otros conceptos

En su alocución, Guzmán se refirió a otros puntos de la agenda económica. En respuesta a quienes proponen una dolarización, dijo que Argentina “no puede abandonar el camino de construcción de una moneda respetable” y aseguró que ese tipo de salidas “dañarían fuertemente la República”.

Sobre el cepo sobre el dólar, expresó: “Tenemos restricciones cambiarias que quisiéramos no tener, pero hay una realidad”, que es la falta de divisas. Y dijo que solo cuando la economía esté normalizada se podrán desactivar las trabas vigentes.

Además, se refirió a la inflación y planteó que la única forma de contener los precios es tener una política económica coordinada y consistente con el programa oficial, y dar previsibilidad. El tema estuvo presente a lo largo del evento y derivó en un cruce entre el dueño de la cadena de supermercados La Anónima, Federico Braun, y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner respecto de la política de remarcación del empresariado (ver aparte). En las puertas del Sheraton, una manifestación de organizaciones sociales se movilizó con la consigna “bajen los precios” dirigida a los hombres de negocios.

A propósito, el Presidente planteó en su mensaje: “No hemos logrado que nuestros productores de alimentos se asocien al conjunto de los argentinos y desacoplen suficientemente los precios internacionales de los precios internos”. Y agregó que se necesita “aprender y reglamentar adecuadamente la distribución del ingreso”.

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