19 de diciembre 2002 - 00:00

Riesgosos cambios en el presupuesto

Se introdujeron numerosos cambios de último momento al Presupuesto que, entre otras cuestiones polémicas, otorga facultades al Poder Ejecutivo para decidir medidas tributarias especiales. Esto es, diferimientos, reintegros y otras que significan el poder lanzar en cualquier punto del país promociones sin límites. Otro punto conflictivo era la facultad que adquiría el Ejecutivo para incrementar las partidas salariales destinadas, entre otros, a las universidades. Anoche seguía el gobierno negociando en Diputados la ratificación, dentro del Presupuesto, de los decretos de pesificación y las normas del "corralito". El radicalismo apoyaba sólo dos de ellos (vinculados con la pesificación de las deudas de las provincias). La Secretaría de Hacienda, aun cuando esto no había sido aprobado, ya preparaba vetos.

La Cámara de Diputados intentaba hoy a la madrugada comenzar el tratamiento del proyecto de presupuesto nacional 2003, después de haber aprobado un paquete impositivo que deberá proveer recaudación extra por $ 1.000 millones para el año próximo. El gobierno seguía negociando ayer la aprobación, dentro del presupuesto, de la ratificación de los decretos de necesidad y urgencia firmados por Eduardo Duhalde sobre pesificación y las normas del «corralito» financiero. El radicalismo había acordado ratificar sólo dos decretos, referidos a la pesificación de deudas de provincias, pero el resto quedó para una definición numérica en el recinto.

De todas formas, los agregados de último momento al presupuesto 2003 fueron muchos y por eso la Secretaría de Hacienda ya comenzó a redactar la lista de vetos que el gobierno emitirá sobre este proyecto. Algo curioso cuando todavía la ley no había sido sancionada.

El problema de la ratificación de los decretos de pesificación y «corralito» para el gobierno es crucial. Con un fallo pendiente de la Corte Suprema declarando la inconstitucionalidad de las disposiciones de Duhalde sobre pesificación de depósitos, la ratificación por ley podría, al menos, darle más tiempo al gobierno para solucionar la crisis que podría producir una dolarización de los depósitos atrapados en el «corralito».

• Facultad polémica

Otra de las medidas polémicas introducidas en el proyecto de presupuesto es una facultad al Ejecutivo para «establecer medidas tributarias especiales, tales como diferimientos, rein-tegros, deducciones, regímenes especiales de amortización y/o bonificaciones de impuestos, y mecanismos de financiamiento tales como fondos fiduciarios, en los departamentos provinciales cuya crisis laboral, en general, derive de la privatización o cierre de empresas públicas». Es decir, le otorga poder al gobierno para lanzar promociones impositivas en todo el país prácticamente sin límite.

También despertó suspicacias el artículo que autoriza al Ejecutivo a emitir deuda por $ 3.400 millones «para atender la restitución al personal del sector público nacional y beneficiarios previsionales de la reducción de 13%». La cuestión que se planteó fue con relación a las universidades nacionales. En ese caso, algunos radicales como Aldo Ostropolsky y el peronista Carlos Snopek plantearon la existencia de una doble devolución. Argumentan que al no haberse hecho efectivo el recorte del 13% y asignarse ahora una partida de $ 160 millones para reponer ese recorte, se estaría duplicando la devolución de los fondos. De todas formas, la planilla de incrementos fue ratificada.

Con respecto a los pedidos que el radicalismo le hizo al gobierno el lunes por la noche, ayer el bloque UCR no había recibido respuestas de
Jorge Sarghini, secretario de Hacienda, que se había instalado en las oficinas de Eduardo Camaño para seguir de cerca las negociaciones de último momento.

• Proyecciones sin cambios

De todas formas, no hubo cambios de último momento en lo que hace a las proyecciones básicas del presupuesto. El gasto total proyectado se mantenía en $ 62.597.001.409 y el monto destinado al pago de deuda será de $ 14.983 millones, pero no se definió un plan B para el caso en que la Argentina no cierre un acuerdo con el FMI.

Tampoco hubo cambios en el resto de las proyecciones:

La inflación prevista para 2003 es de 22%, pero el acumulado desde la Ley de Presupuesto 2002 se estimó en 44%.

• Crecimiento del PBI a precios implícitos se fijó en 3%.

• El déficit previsto se ubica hasta ahora en $ 406 millones, por la eliminación de la partida contingente de $ 3.570 millones, pero el monto podría ascender cuando se realicen los ajustes durante la votación en particular.

Para gasto social se dispuso tendrá recursos disponibles por $ 37.124 millones y se asignó una partida de $ 3.765 millones para financiar el plan Jefas y Jefes de Hogar.

Otro de los cambios confirmados fue con relación al sistema de subsidios a la tarifa de gas en el sur del país. El fondo fiduciario destinado a cubrir el subsidio al consumo de gas domiciliario en la región patagónica se financiará con una tasa de 7% sobre el valor en boca de pozo del gas natural. Esta alícuota reemplaza la tasa de 4 milésimos de peso por metro cúbico de gas natural consumido en todo el país.

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