"En el segundo semestre habrá una recomposición del poder adquisitivo del salario"

Economía

Ámbito entrevistó a Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico y miembro fundador de la consultora equilibra. Habló de inflación, deuda, dólar, salarios, y macroeconomía, entre otros temas.

Prevemos una recuperación parcial en el tercer trimestre (puede ser más rápida o más lenta dependiendo de la situación sanitaria) que se extendería al último cuarto del año”, afirma el economista Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico y miembro fundador de la consultora equilibra.Si bien estima que la inflación podría cerrar en torno al 47,5% dado los nuevos acuerdos paritarios y los posibles ajustes el economista prevé una recuperación del salario real en el orden del 2%. Los problemas del atraso del tipo de cambio, los desafíos para recuperar la tasa de crecimiento y generar empleo, el acuerdo con el FMI son algunos de los temas abordados en el reportaje otorgado a Ámbito.

Periodista: El ministro Guzmán dijo que están dadas las condiciones para una baja de la inflación. Pero en un reciente informe de Equilibra señalaron que esperan un 3,5% para junio y apenas por debajo de 3% mensual para el segundo semestre. ¿Cómo fundamenta estas revisiones?

Lorenzo Sigaut Gravina: Esperamos una trayectoria descendente de la inflación en lo que resta del año por las anclas cambiarias y tarifarias. Sin embargo, la moderación de la suba de precios será lenta producto de la necesidad de apuntalar el alza nominal de salarios para lograr una mejora en términos reales en la previa electoral (las últimas paritarias firmadas superan 40% anual y comienzan a reabrirse las que acordaron en línea con la inflación del presupuesto 2021) y de recomponer márgenes empresariales afectados por la pandemia/cuarentena. Nuestra proyección de suba del IPC Nacional es de 47,5% para 2021.

P.: En las últimas semanas las paritarias tienden a fijar ajustes superiores al 40%, cuando antes rondaban el 30%. Hace más de 3 años que el salario cae en términos reales. ¿Cree que antes de las elecciones los salarios se recuperaran, en qué porcentaje?

L.S.G.: El Ejecutivo está tratando de llegar a las elecciones con el mayor porcentaje de la población vacunada y con una mejora del poder adquisitivo de las familias. Producto de la aceleración de la inflación a fines del año pasado, y paritarias acordadas en línea con la acotada suba de precios del Presupuesto 2021 (29%), el salario se encaminaba a caer en términos reales por cuarto año consecutivo.

Sin embargo, el gobierno reaccionó rápido rompiendo su propia pauta impuesta a principios de año. Hace unos días el Congreso Nacional acordó una suba salarial del 40% y ANSES acordó una recomposición anual del 43% para sus trabajadores. Además, en la última semana camioneros cerró en torno del 45% y el gremio de encargados de edificio reabrió su paritaria elevando lo acordado a principio de año del 32% a 45% anual.

La aceleración de la suba de salarios junto con un menor incremento de precios producto del ancla cambiaria y tarifaria, permitirían una recomposición del poder adquisitivo de los trabajadores en torno al 2% en el segundo semestre. La mejora del empleo podría terminar de recomponer los ingresos de las familias, pero dependerá de la evolución de la pandemia/cuarentena.

Actividad

P.: La recuperación de la actividad no es pareja. A su criterio ¿qué sectores se están recuperando y seguirán en terreno positivo? ¿Cuáles están rezagados y con más dificultades para crecer?

L.S.G.: La producción de bienes superó niveles pre-pandemia durante el verano, mientras que los servicios nunca lo recuperaron. Este patrón tiene un impacto negativo sobre el empleo: en el primer trimestre de 2021 el PBI rozó los niveles pre-pandemia pero con muchos menos puestos de trabajo (casi 70% se genera en actividades de servicios). Para peor, la destrucción de empleo durante la cuarentena afectó principalmente al sector informal y cuentapropista, por lo que se necesita que estos puestos de trabajo se recompongan rápidamente para ayudar a muchas familias a salir de la pobreza.

P.: Algunas consultoras estiman que el segundo y tercer trimestre la recuperación se frenó. ¿Cómo cree que seguirá el año?

L.S.G.: En equilibra prevemos un leve descenso en términos desestacionalizados del PBI durante el segundo trimestre de este año. Sin embargo, prevemos una recuperación parcial en el tercer trimestre (puede ser más rápida o más lenta dependiendo de la situación sanitaria) que se extendería al último cuarto del año.

P.: ¿Cuánto volverá la Argentina a recuperar el PIB per cápita previo a la pandemia?

L.S.G.: A pesar que esperamos una recuperación del 7% para este año prevemos que esto suceda después de 2023. Vale destacar igualmente, que el mayor desafío para el próximo presidente electo será alcanzar antes de la finalización de su mandato el PBI per cápita del 2017. Para ello será necesario crecer a una tasa promedio anual superior al 3%.

P.: ¿Cuánto cayó el consumo en el 2020 y en cuanto lo proyecta este año? Y ¿comparado con 2019?

L.S.G.: El consumo agregado (público y privado) cayó 9,5% en 2020 y esperamos que este año recupere buena parte del terreno perdido. Estimamos que trepe en línea con el PBI (6,9%), ubicándose aún 3% por debajo del nivel de 2019.

Situación fiscal

P.: En los primeros meses del año se verificó una fuerte reducción del déficit primario, a sólo 0,3% del PBI, pero ahora han surgido nuevas demandas sociales y por la pandemia, entre otras. ¿Cómo cree que evolucionará la situación fiscal? ¿Qué déficits primario y financiero proyecta para 2021?

L.S.G.: El Ejecutivo implementó en la primera mitad del año un manejo prudente de la política fiscal y monetaria: escaso déficit primario financiado más con deuda que con asistencia del BCRA; y fuerte acumulación de reservas con mínima emisión gracias a una elevada absorción con Leliqs y Pases. Sin embargo, las restricciones estrictas a la movilidad por el Covid aflojaron la canilla del gasto público que tenderá a acelerarse a medida que nos acerquemos al proceso electoral. Es por ello que prevemos un push “electoral” en el segundo semestre, que eleve el déficit primario de 2021 a 4% del PBI. Si sumamos el pago de intereses, el rojo financiero alcanzaría 5,5% del PBI.

P.: En los próximos meses se concentran fuertes vencimientos de deuda pública en pesos. ¿Considera que el BCRA debería subir la tasa de interés?

L.S.G.: La estrategia oficial no parece inclinarse por subas de tasa de interés del BCRA sino en hacer espacio al Tesoro para que capte mayor financiamiento (poder integrar encajes bancarios con títulos públicos es un claro ejemplo) y que sea este quién otorgue al sector privado instrumentos más atractivos ya sea emitiendo deuda indexada y/o convalidando mayores tasas de interés.

P.: En las últimas semanas la soja llegó a caer 100 dólares por tonelada. ¿Cree que esta caída continuará? ¿Cuánto representa de recursos adicionales la suba de la cotización?

L.S.G.: La evolución del precio internacional ha sido muy volátil en las últimas semanas. De superar 600 US$ x Tn. a mediados de mayo perforó 500 US$ x Tn a mediados de junio. Hoy se ubica en torno a 520 US$ x Tn y habrá que ver donde se estabiliza su valor. Pero en promedio estamos frente a un precio mucho mejor al del año pasado y el sector lo aprovechó generando una fenomenal liquidación de agro-divisas (también el BCRA acumulando reservas). Es posible que ante la merma del precio y la proximidad de las elecciones los volúmenes comercializados se frenen adelantando lo que suele suceder durante la segunda mitad del año.

Tipo de cambio

P.: Es un clásico que a medida que se acercan las elecciones, los argentinos tienden a cubrirse comprando dólares. ¿El Banco Central estará en condiciones de evitar una disparada de la brecha entre el oficial y el blue?

L.S.G.: El BCRA ha aprovechado la temporada de lluvia para llenar un poco su cantimplora que estaba prácticamente vacía. Sin embargo, se acerca la temporada de sequía en un año en que el proceso electoral exige un mayor consumo de agua. Si las expectativas no se desalinean evitando que se dispare la dolarización, el BCRA lograría estabilizar el mercado cambiario oficial y financiero “invirtiendo” parte de las reservas acumuladas en la primera mitad del año. Sin embargo, en nuestro país nunca se debe cantar victoria en materia cambiaria por adelantado.

P.: ¿A cuánto ascienden las reservas netas del BCRA? ¿Le alcanza como para mantener la calma cambiaria?

L.S.G.: Las reservas netas propias del BCRA (excluye encajes de depósitos en US$, swap con China, repos y posición DEGs del Tesoro) casi perforan los USD 3.000 millones. Desde marzo vienen recomponiéndose a buen ritmo más que duplicando los valores de fines del año pasado. Sin embargo, falta aún la parte más demandante del año y resta ver cuanto atraso cambiario se acumula de aquí a las elecciones. Por suerte, la apreciación de las monedas emergentes (el Real brasileño en particular) y la mayor inflación mundial, están evitando un mayor atraso del tipo de cambio real multilateral.

Acuerdo con el FMI

P.: ¿Vislumbra alguna posibilidad de acuerdo con el FMI antes de las elecciones?

L.S.G.: Pese a que la política fiscal y monetaria ha sido muy prudentes, el acuerdo con el Fondo viene demorado respecto del cronograma original del Ministerio de Economía. Dado la necesidad oficial de aplicar una política económica expansiva por la segunda ola y la inminencia de las elecciones de mitad de término, la probabilidad de un acuerdo antes de los comicios se ha reducido considerablemente. De hecho, el reciente pago parcial al Club de Paris (poco más de US$ 400 millones) le otorga a la argentina tiempo para acordar con el FMI hasta fines de marzo de 2022.

P.:¿Usted cree que la ampliación de los DEGs se usarán para pagar los compromisos de fin de año con el Fondo?

L.S.G.: Al lograr el gobierno una tregua con el Club de Paris es posible que use parte de la ampliación de los DEG´s para pagar el primer vencimiento de capital con el FMI en septiembre (poco más de US$ 1.900 millones), lo que terminaría de tender un puente para sortear las elecciones legislativas. El otro pago de capital a fin de año (similar al de septiembre) tendría sentido negociarlo dentro de un acuerdo de facilidades extendidas.

P.: Si el acuerdo queda para después de las elecciones ¿En qué condiciones podría arreglar la Argentina con el FMI?

L.S.G.: Si bien es cierto que un acuerdo después de las elecciones podría encontrar menor resistencia política en el frente interno, puede llegar cuando la pandemia haya dejada de ser un problema para la mayoría del mundo y la Argentina esté al borde del default con el Club de Paris y el FMI. Si las negociaciones avanzan y sólo se pospone la firma para después de los comicios podría haber un entendimiento fructífero para las partes.

P.: El ministro Guzmán afirmó que es necesario que crezca el gasto público y sostuvo que las rebajas de impuestos no resultaron en el mundo. ¿Cree que con este mensaje Argentina puede ser competitiva?

L.S.G.: La competitividad depende de muchos factores, pero está claro que la elevada presión impositiva, la apreciación del tipo de cambio real y la inestabilidad de las reglas de juego, quitan atractivo a nuestro país a la hora de atraer capitales locales y/o foráneos.

P.: El Gobierno está atrasando el tipo de cambio y ya anuncio que no se subirán las tarifas ni el combustible. Esta situación junto con los precios regulados tiende a generar distorsiones en los precios relativos. ¿Cómo se recomponen esta situación sin generar tensiones inflacionarias y sociales?

L.S.G.: En el corto plazo el plan económico del gobierno es lograr que los ingresos de las familias mejoren tanto por una mayor inyección de gasto público como mejoras nominales de salarios en un contexto de desaceleración de la inflación. Para lograr esto último, tendrá que utilizar intensivamente el ancla cambiaria y tarifaria, acumulando atraso en dos precios claves de la economía (por el lado del sector externo y fiscal).

Lamentablemente, esta política económica no es sostenible por lo que suele revertirse -con saltos cambiarios y tarifazos- cuando no hay elecciones. No por nada la economía argentina sufre desde 2012 la maldición de los años pares. Esperemos que el año que viene esto no suceda pero para ello hay que minimizar la acumulación de desequilibrios.

P.: ¿Cuál es el nivel de inversión que necesita Argentina para mantener un crecimiento sustentable del 3% anual?

L.S.G.: Para crecer en forma sustentable en torno al 3% no sólo necesitamos un ratio Inversión /PBI de al menos 20%, sino también estimular al sector transable (para no chocar contra la restricción externa, y apostar por la inversión en capital humano (además de la física). Es clave apostar al sector transable y a la educación/capitación de la mano de obra.

P.: Argentina hace 10 que no genera empleo privado formal[L1] , la participación de las exportaciones con mayor valor agregado viene cayendo. ¿Qué se debe hacer para revertir esta situación teniendo en cuenta que la pobreza viene aumentando progresivamente (independientemente del Covid)?

L.S.G.: A esta altura lo más importante es crear consenso en torno a un conjunto de políticas públicas que garanticen la estabilidad macroeconómica y promuevan la acumulación de recursos productivos en el mediano/largo plazo. Esto debe alcanzarse garantizando un mínimo de gasto social destinado a morigerar el flagelo de la pobreza y el desempleo hasta que se generan las oportunidades laborales que permitan a las familias recomponer el progreso social ascendente.

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