El presidente francés, Nicolas Sarkozy, tiene en su historial el uso del poder del Estado en apoyo de la industria. Es así como cuando fue ministro de Hacienda en 2004 (durante la presidencia de Jacques Chirac) ayudó a salvar a Alstom de la ruina.
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Años más tarde, ya como primer mandatario y durante su mensaje de Año Nuevo a los periodistas el 8 de enero pasado, Sarkozy describió a la empresa francesa como «uno de los más grandiosos ejemplos del éxito industrial francés» y recordó las críticas que le hicieron en su momento por haberla salvado. En ese sentido, afirmó que nunca cejaría en la defensa de los intereses de Francia. En la Argentina lo logró.