La venta del Banco de Santa Fe ingresará en los próximos días en una etapa decisiva, dado que el jueves vence el plazo legal para que el Banco Central apruebe un ofrecimiento de $ 133 millones para quedarse con la entidad. El Banco de San Juan ofreció controlar el Nuevo Banco de Santa Fe (NBSF) por medio de un contrato de adquisición sobre 93,40 por ciento de las acciones emitidas. La entidad sanjuanina pagó el 23 de mayo, una seña por $ 26,6 millones para ajudicarse el Nuevo Banco de Santa Fe, lo que representa 20 por ciento de lo ofertado en la licitación pública.
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La propuesta del Banco de San Juan fue la mejor de las cuatro presentadas en abril, cuando se abrieron los sobres. La oferta de la entidad cuyana casi duplicó a la segunda propuesta, que fue de 78 millones de pesos. El Nuevo Banco de Santa Fe, con más de cien sucursales y cerca de 1.500 empleados, perteneció al grupo financiero liderado por los hermanos Rohm; luego de su caída se conformó un fideicomiso administrado por el ABN-Amro Bank.
El abogado Mariano Salas, representante de la entidad holandesa, advirtió que «si el jueves no está la aprobación del Banco Central, la oferta (del Banco San Juan) se cae y habría que barajar y dar de nuevo». No obstante, al existir un precontrato firmado entre el San Juan y el ABN, el plazo de vencimiento de la oferta podría postergarse si hay acuerdo entre las partes. «No somos partidarios de extender los plazos, que por alguna razón se ponen. Tendría que ser algo extraordinario, puntual y atípico para postergarlo, sobre todo al haber otros interesados en el banco», comentó Salas. El abogado dijo que tanto la auditoría del Banco Central como la aprobación de la Secretaría de Defensa de la Competencia ya fueron otorgadas.
Se espera el resultado de una tercera auditoría que realiza la provincia de Santa Fe para comprobar si el banco cumple con los requisitos de la ley de privatización en materia de patrimonio y sucursales.
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